viernes, 19 de mayo de 2017

El Madrid se hace pequeño en la cita del año



FENERBAHCE 84 - 75 REAL MADRID

Los de Laso realizan un mal partido y pierden claramente ante un mejor Fenerbahce / Olympiakos da la gran sorpresa y se impone al CSKA


Llegó tarde al partido, como si de un error de cálculo se tratara. Llegó a la cita impuntual, nunca lo había hecho en esta Euroliga, fiable siempre el Real Madrid. Y lo pagó caro. Sin competir ante este portento de rival nunca hubo vida, nunca pareció que el equipo de Laso, desdibujado en el Sinan Erdem Dome, pudiera hacer algo en el choque. El Madrid se baja en marcha de esta cita europea mostrando la peor imagen de este año y realizando uno de los más flojos partidos de la era Laso.

Fue un comienzo calamitoso del Madrid, sin ideas, sin claridad en ataque, sin continuación en ningún bloqueo, dejando tiros claros al conjunto turco. De ahí llegaron las máximas del partido (17-7, 23-13, 26-13). El Madrid sobrevivía en el primer tiempo gracias a Llull (19 puntos de los 34 madridistas en el primer envite) y a que volvió por unos instantes la intensidad defensiva (26-24, tras triple de Thompkins)

Pero todo se torció de nuevo con decisiones arbitrales algo dudosas. Una antideportiva doble que sólo lo era de Datome, pero que a los colegiados les pareció bien repartir. También un codazo de Vesely a Randolph que dio con el madridista en la camilla por un golpe fortísimo en las costillas. Salió, de milagro, en la segunda parte, pero al Madrid se le notaba resquebrajado. 44-34 al descanso.

A pesar de eso salió bien el pivot con dos manos en defensa sublimes y con un triple que dio vida de nuevo al conjunto de Laso. manteniéndose en el partido, a pesar de los datos terribles que arrastraba. 8 rebotes ofensivos permitidos, 11 pérdidas de balón. Eso era demasiado lastre y, aunque todos los intentos fueron para mejorar, el equipo local se hacía fuerte y mataba al Madrid con defensa y buenos tiros. Y anulando a Ayón, desaparecido toda la noche. Llegó de nuevo una máxima (50-37) y sólo faltaban 15 minutos de partido. 

De ahí al final del tercer cuarto, un amago de remontada blanca con dos triples de Carroll que les pusieron a nueve, pero fue un espejismo. 63 - 50 antes del último capítulo. Ahí llegó la sentencia final con el equipo local masacrando el aro rival y disponiendo de dieciseis de ventaja (68 - 52). Justo ese fue el momento en el que apareció la enésima reacción, esta vez más poderosa llegando a estar a ocho puntos, llegando a creer en el milagro. Pero fallaron cuando todo parecía volver a tener sentido. Primero Thompkins y después Carroll. Ya no hubo partido.

El Fenerbahce buscará el domingo su primer título europeo, el noveno de su entrenador, de su guía, Zeljko Obradovic. Lo hará ante el Olympiakos que volvió a liársela al CSKA de Moscu en una semifinal sublime, para el recuerdo (78 - 82) en la que el equipo ruso llegó a manejar catorce puntos de renta. Pero este deporte, que está hecho para los grandes jugadores, también está diseñado para los fuertes mentalmente y los griegos, en ese terreno, son mejores.

El Madrid se baja del tren de la Final Four en la primera estación como en 2011, última vez que cayó en la semifinal. Luego llegaron tres competiciones seguidas con el último partido como premio (dos perdidas, una ganada) pero esta vez quizá era demasiado. Quizá era mucha presión, mucho rival, mucho partido. Quizá Obradovic borró del partido a Ayón e impidió el juego fluido habitual del equipo blanco. O a lo mejor sucedió que el físico no le dio al Madrid que buscará en el play off de la Liga Endesa la redención. Quizá Laso se acuerde de Nocioni, o no, quién sabe. El ventajismo tampoco es bueno en el deporte.












jueves, 18 de mayo de 2017

El Madrid busca la gloria en un campo de minas

Los de Laso se enfrentan esta noche al local Fenerbahce (20.30 h, Cero) pendiente del físico turco y con cierto recelo del arbitraje / CSKA - Olympiakos, la otra semifinal



No hay competición que se le parezca. No hay escenario igual a estar presente entre los cuatro mejores equipos de Europa, en una ciudad y en una situación completamente contraria a la comodidad. Estambul recibe al Madrid con ganas de revancha. Aquel 2015 el equipo de Laso ganó en la capital de España al Fenerbahce de Obradovic. Hoy los dos entrenadores vuelven a verse las caras pero se han cambiado el lugar de la cita. Hoy toca Turquía, una presión extra para el equipo español. 

Se conocen mucho los dos tácticos del partido. Zeljko dirigió a Pablo en el Madrid, le lleva años de experiencia en los banquillos, le lleva Euroligas (8 conseguidas en 15 presencias, ésta la decimosexta) pero alaba a su pupilo como quitándose presión de cara a la cita de esta noche. “El Madrid es campeón hace dos años y nosotros no lo hemos sido. Ojo, que jugamos en casa pero ellos tienen muchas opciones de ganar”.

 Puede ser el noveno entorchado de Obradovic que, sin embargo viene de no triunfar en dos años seguidos (Madrid 2015, Berlín 2016) pero se vuelve a meter en la cita definitiva con un equipo esplendoroso. Esta Euroliga, dicen muchos, está hecha para este Fenerbahce que cuenta con una plantilla de lujo. Udoh, Bogdanovic, Pero Antic, Datome destacando sobre fieles escuderos que quieren hacer del equipo turco el favorito. Ya lo es en las apuestas, por eso el Madrid deberá hacer las cosas casi perfectas esta noche en el Ulker Sports Arena si quiere sobrevivir.

Laso dijo ayer en rueda de prensa que “no quiere dar nada por perdido. Venimos a competir, faltaría más. Somos los campeones de hace dos años y hemos estado en dos Final Four más. Queremos ganar y demostrar que somos un referente”. Llull fue en la misma línea de su mister y Felipe Reyes, que posiblemente juegue su última Euroliga, quiere despedirse a lo grande.

Cuenta con todo el plantel a pleno rendimiento el técnico vitoriano y nadie tiene miedo. Tenerlo sería morir. Ni Doncic, en la cresta de la fama ya, pero en su primera Final Four. El esloveno es la promesa convertida en realidad, una baza importante para que el Madrid salga triunfador. Está Rudy con alguna molestia pero tendrá que aportar, como Randolph, Thompkins y Ayón. Como Nocioni, en su última batalla europea antes de la retirada. 

Un poquito antes habrá salido el CSKA de Ditoudis a defender el título ante el Olympiakos, dicen que el que menos opciones tiene de ganar, sin embargo campeón en 2012 y 2013 y finalista en 2015. La constelación de estrellas de los rusos (De Colo, Teodosic, Haynes, Augustine, Jackson, Kryapa) ante Spanoulis y su ejército, más sólo esta vez pero con ganas enormes de dar la sorpresa

Todas las vistas puestas en tierras turcas hasta el domingo. Con ojeadores NBA y con un campeón novato (si es Fenerbahce) o que repetirá si es alguno de los otros tres. Para el Madrid sería la décima, el año en que puede volver a reinar con otro triplete de escándalo. Paso a paso porque precipitarse algo, sería caer irremediablemente al vacío

lunes, 22 de agosto de 2016

España se acostumbra al podio



Vence a Australia de forma agónica, gracias a una jugada defensiva crucial de Víctor Claver / Consigue la medalla de bronce en los últimos Juegos Olímpicos de la generación del 80


ESPAÑA 89 - 88 AUSTRALIA
Fue una penetración del Chacho a cinco segundos del final que no encontró el aro pero sí la falta. Dos tiros libres para dentro y España uno arriba defendiendo el bronce que era suyo, que tocaba con los dedos. La jugada aussie, sin duda, era para Patty Mills, enchufado, 32 puntos antes de la decisión final. El balón, en juego y una mano salvadora de Claver que aleja el peligro. El base rival sólo consigue lanzar desde su campo. El metal era propiedad de España, el objetivo para el que veníamos a Rio.

Fue la solución dramática a un partido intenso en el que España manejó hasta doce puntos, pero al que Australia se agarró con fuerza, esa que ha tenido durante todo el torneo, la que le faltó el dia decisivo ante Serbia, el único que no estuvo a su nivel y que le costó la final. Ya antes del descanso habían enjugado la renta que tenía España (40 – 28) con un 0-10 de parcial (40-38). Ya en el tercer cuarto mandaron en el marcador y en el último acto el columpio fue la tónica general. España, uno arriba, Australia, uno arriba.

Fue el partido de Mills (32), fue el de Gasol (30, 11 rebotes). Fue una oda al baloncesto, a la intensidad. Salió cara para España en esos finales que se nos han negado en estas dos semanas. Ese final ante Croacia (-2), ese ante Brasil (-1), cualquiera de esas victorias nos hubieran permitido una final, una plata, pero el torneo es así. Cosas del baloncesto, de estos sistemas de competición. Igual que logró Serbia un subcampeonato, ganando dos partidos serios. Igual que a Lituania le castigó el torneo su falta de competitividad, o a Croacia, que había sido primera de nuestro grupo, le hizo cruzarse con sus vecinos el día que menos querían.

No es, por tanto, momento para despreciar el bronce en lugar de la plata. Es momento para saborear una medalla impensable tradicionalmente, posible a veces, pero muy difícil en todos los tiempos. España no se baja del podio desde 2004 en unos juegos y en cualquier torneo, desde 1999 (18 campeonatos), sólo en cinco ocasiones. Hemos saboreado, incluso, tres oros continentales y dos platas olímpicas. Una hoja de servicios inmaculada.

Se nos va esta generación que nos ha dado todo y para la que no tenemos más que agradecimientos. No se nos van del todo porque algunos han prometido volver cuando puedan pero el sentir general es que ya, con 37, 38 años, darán cada vez menos. Algo lógico, imposible de evitar. Son generaciones y ahora toca dar paso a otra, no menos buena, pero, en definitiva, con otros nombres.

Lo decíamos el primer día de esta serie de artículos. El metal era el objetivo, el oro era una quimera. Lo demostró ayer EEUU que un una final soberbia destrozó a Serbia. Haciéndola creer que era posible el partido de la primera fase (94-91 para USA) y lo que ha sido indiscutible es que los norteamericanos han jugado a otra cosa en las eliminatorias a partido único. Sólo España la sometió a algo de duda. Por eso, Scariolo estará pensando en aquellos dos partidos del inicio. En ese tapón a Gasol ante Croacia, en ese palmeo de Marquinhos con despiste de Mirotic.

La selección se centrará ahora en el Eurobasket del año que viene, último que se celebrará cada dos años, pasando al formato mundial, cada cuatro. La selección no para de progresar. Por si las bajas se acentúan (es probable que sí) Scariolo debe manejar otras opciones. Las que conocemos todos, no exploradas en estos juegos (Abrines, intrascendente, Pau Ribas, San Emeterio, Dani Diez, Aguilar, que ni siquiera han estado). Las que sabemos que nos pueden dar poderío y que no hemos podido disfrutar en este campeonato, por las lesiones (Marc, Ibaka). Y las generaciones venideras. España apunta todavía a no morir. Está deseosa de demostrar con un cambio de aires que aún se la puede considerar favorita. Es hora de cambiar, difícil asumirlo, muy triste, pero es la realidad.

sábado, 20 de agosto de 2016

Una cima demasiado alta



España pierde ante EEUU, desangrada en el rebote e indefensa ante el físico norteamericano / Australia, rival por el bronce y Serbia, de los yankees en la final

ESPAÑA 76 - 82 EEUU
De repente la ilusión, tan cercana como, rápidamente, inalcanzable. Tan pronto cerca en el marcador como lejos, imposible hacer frente a este equipo. Si además España concede infinitos rebotes (53 cogieron los americanos, 40 nosotros) todo se entiende más fácil. Eso y que el físico es mayor, que cuando aprietan, lo hacen de verdad. Tantas y tantas cosas que diferencian el baloncesto FIBA del NBA.

Enseguida marcó territorio EEUU (14-7, 21-10, 30-20) pero España se acercó a base de casta. Al borde del descanso entró un triple de Rudy (38-35) y se tuvo sensación de control durante un tiempo. Efímero, es verdad, pero la selección buscó correr y lo consiguió en un tramo de partido peligroso para el rival. No duró mucho, pero el tiempo suficiente para disfrutar del sueño. Luego el despertar fue brusco.

Entró la selección algo desconcentrada en el segundo tiempo, mortal. Ahí EEUU no perdona. Lejos de su mejor partido y con 22 puntos menos, al final, que la media del torneo, los norteamericanos impusieron su defensa, intensa, agobiante, durísima para el rival. Klay Thompson anotó dos triples mortales (69-58). En ese tercer cuarto la selección no dio muestras de acercarse, con posesiones largas y nunca clarificadoras. Mirotic estaba mermado por las faltas, Gasol seguía tirando como podía, Chacho y Rudy aportaban. La selección daba un tironcito pero EEUU machacaba las ilusiones. El último acto no invitaba a nada bueno. Ni siquiera aprovechaba la selección el partido inesperadamente malo de Carmelo Anthony y Kevin Durant.

Sin embargo, al no tener ya nada que perder, España manejó el tiempo y no se volvió loca. Con calma, con pasitos cortos, no le importó ir a remolque. La máxima de ellos tras triple de Irving (73 – 59). Anotaron dos contragolpes seguidos los españoles y con -10 en el marcador se vinieron arriba. Falló EEUU, anotó Gasol, anotó un tiro libre Carmelo y anotó Mirotic. La ventaja era de siete (76-69).

Y entonces, tras canasta de Durant, sobrevoló un triple de Chacho a 2.46 para el final. Era estar o no estar. Ponerse nervioso o dejarlo. El aro escupió la pelota que hubiera puesto a seis a España. Ahí se esfumó todo. La selección luchará por el bronce mañana ante Australia, maltratada vilmente por Serbia en una semifinal calamitosa que le impedirá a los aussies luchar por el oro. Así está la competición. En la final, la todopoderosa EEUU, su rival, una Serbia que sólo ganó a China y Venezuela en la primera fase, pero que ha ganado lo que tenía que ganar, los cruces.

Me dijo ayer José Manuel Puertas en El Primer Palo, en Esradio una frase que define bien el emparejamiento de ayer de la selección ante el poderío yankee. No es la mejor EEUU de los últimos años, quizá es una de las de menor nivel, pero España tampoco es la mejor. Ni Marc, ni Ibaka. Y si las dos no tienen su potencial máximo, siempre se impondrá EEUU: Porque USA, sigue siendo la mejor si el nivel de todos baja. Es así de simple.

Ahora a luchar por el bronce, impensable, hace dos décadas, incluso a principios de los 2000. Es una medalla, que era el objetivo. El oro era una quimera y se ha demostrado. Lo que sí es innegociable es el orgullo y la pasión que le ponen estos chicos, comprometidos al máximo con la causa. Ayer Calderón dijo que, si por él fuera, llegaba a Tokio. Gasol que iba a ir año tras año y que en el Europeo 2017, si está bien, acudirá. Todo un ejemplo.






jueves, 18 de agosto de 2016

Otra demostración antes de la gran batalla



España luchará por medalla ante la todopoderosa EEUU, tras deshacerse con holgura de Francia / Mirotic, el mejor de la selección


ESPAÑA 92 - 67 FRANCIA

No fue el momento clave del partido pero resume a la perfección el engranaje español en el envite. Con 45 – 30 a favor, la bola es movida de lado a lado hasta que encuentra a Nicola Mirotic, que anota frontal un triple, responde Diaw con otro y Ricky hace una jugada fantástica para anotar en bandeja delante del propio Diaw. España defiende y Ricky anota de tres, librado, en otro jugada de manual. España gana 53 – 33 y quedan 17 minutos de partido. Pero en esas cuatro jugadas está la explicación al España – Francia de ayer. Defensa, buen manejo de balón y acierto. Se acabó.

Está España en semifinales olímpicas, el objetivo, la lucha por las medallas. Posible a principios de torneo, difícil según se había puesto el asunto. Realidad ahora tras tres partidos inmensos de los nuestros, dejando atrás cualquier atisbo de duda, las que aparecieron ante Brasil, Croacia y Nigeria. España es la que es después de volver a vivir el torneo habitual que ya nos tiene acostumbrados. Ese en el que el comienzo es dubitativo pero el desenlace es feliz.

Será del todo positivo si España consigue metal. Dos oportunidades a partir de mañana viernes. La montaña más alta ante EEUU (20.30 h, la 1) en un partido para soñar pero sin bajarse del escalón del realismo. Ese que te dice que será muy difícil, por no decir imposible, ganar a esta poderosa selección norteamericana. USA jugueteó cinco minutos con Argentina hasta que se cansó de hacerlo y la apabulló por físico, defensa y tiro exterior. Da igual cual sea el argumento de partido. EEUU ha venido hasta aquí para llevarse el oro y no va a dudar para que no haya un susto,

Es verdad que todos están de acuerdo en que si hay una selección capaz de hacerle frente, esa es España. Como en Pekín 2008 y Londres 2012, oportunidades que tuvimos en nuestra mano, siempre perdidas por la lógica que imponía el rival. Siempre cerca pero tan lejos todavía de alcanzar una victoria de relumbrón en la guerra FIBA – NBA. España tuteó siempre a EEUU las dos últimas ocasiones pero cedió las dos veces. El poderío demostrado ante Lituania, Argentina y Francia (+94 en la ventaja global de los tres partidos) tiene que hacernos soñar. Es preciso, pero siempre con los pies en el suelo.

Dijo Scariolo al principio de los Juegos que “algo tiene que pasar, algo inusual para que los americanos pierdan la medalla de oro”. Algo como que muchos jugadores no estén bien. No vale con que una de las figuras no tengan su partido. Cinco, seis o siete jugadores tienen que tener una pájara descomunal para que accedamos a la opción de ganar. Y eso es muy difícil.

Eso y no dudar ni un instante. Ayer ante Francia no se hizo, se jugó siempre desde la jerarquía que impone Scariolo en el banquillo, Gasol, Mirotic (excelso ayer), Rudy y Llull desde el campo. Ayer acompañados por un buen Willy (en su mejor partido de internacional), Felipe y Chacho. La selección cogió enseguida ventajas cómodas. Al descanso 43-30, al fin del tercer cuarto 69 – 49. La historia se repetía.

Quizá Collet pecó de miedoso. Pensó el técnico francés en que si Gasol les hizo trizas en el Europeo pasado había que hacer todo por intentar frenarle. Lo consiguió, pero no lo hizo con el resto de jugadores. Así ganó España ayer. Con sólo 5 tantos del mejor, pero aportando lo indecible en defensa. Una derrota que digiere la selección francesa esta mañana con la decisión de Parker de abandonar el barco. El francés ha dado doce años de ensueño a su pais (incluido un Campeonato de Europa en 2013 y un subcampeonato en 2011).

La otra semifinal la jugarán Serbia y Australia. En un partido tenso y muy duro los balcánicos se impusieron a sus vecinos, los croatas. En un paseo militar venció esta potente Australia a Lituania, que dejó de competir de repente el sábado pasado antes del partido ante España. De nada han valido los amistosos ganados a los nuestros, la buena impresión de los primeros tres partidos. Lituania se bajó en marcha de estos Juegos y ayer certificaron una de las mayores derrotas sufridas últimamente, cuando las expectativas eran altas.

Quedan tres dias de competición y la selección jugará el domingo, pase lo que pase un partido decisivo por alguna medalla. La de oro estará al alcance si nos deshacemos del imperio americano. La de bronce será muy probable si se pierde mañana y será un buen resultado visto como empezó todo. Las sensaciones son buenas pase lo que pase. Cómo en los últimos campeonatos ha sido un dolor de muelas pero, creo, ha merecido la pena.

martes, 16 de agosto de 2016

España está en su sitio natural


La selección se impone a Argentina con solvencia y se medirá con Francia, por séptima vez en los últimos ocho torneos / EEUU - Argentina, Lituania - Australia y Croacia - Serbia, los otros cuartos

ESPAÑA 92 - 73 ARGENTINA

 
A fuerza de creer en esta selección que nunca nos falló desde la conquista del Mundial de Japón, con esta generación de oro que ha llenado el basket patrio de títulos y medallas. A fuerza de pensar que era posible y que es factible dudar en un torneo así, con rivales de tanta enjundia. A fuerza de todo eso, España se mete en cuartos de final de los Juegos Olímpicos y ahora se verá con Francia para dirimir quién se enfrenta a EEUU (si no hay milagro argentino el miércoles), en las semifinales del viernes. Casi nada.
         El baño de autoestima que se dio el sábado la selección con la paliza a Lituania se repitió, en menor medida, pero en el fondo casi idéntico, en el día de ayer. Tras un comienzo fulgurante de Argentina (0-8, con un espléndido Ginobili) la selección en un visto y no visto (en 3 minutos, 16 puntos) le dio la vuelta al partido. Desde ahí manejó ventajas cómodas (23-11, 30-19, 45-30) hasta el descanso. Argentina daba más miedo que los lituanos, pero a esta España es muy poco probable frenarla cuando está a lo suyo, cuando no le importa ante quién juega. Esta es la selección que propuso Scariolo desde el inicio de su etapa. En aquel europeo de Polonia 2009 perdimos ante Serbia el primer día y en el segundo, en un drama de partido, Gran Bretaña nos pudo echar a la calle. Ganamos el torneo paseando el poderío desde el tercer envite.
         Por eso, la segunda parte de ayer apenas existió si no fuera por un arrebato rival (67- 57) que se acercó al marcador. Si no fuera porque el árbitro canadiense Stepehen Siebel estuvo muy riguroso en señalar dos técnicas a Navarro que le costaron al español la expulsión. Por él y por su historia no merecía España caer eliminada. Hubiera sido una imagen icónica de lo que ha sido todo este periplo. Navarro no podía terminar así.
         España se aplicó en defensa para que el acercamiento argentino no se tradujera en miedo. A la selección albiceleste, aguerrida, ruda y muy incómoda, se le puede hacer trizas con una defensa intensa y corriendo. Son veteranos (Scola, Delfino, Nocioni, Ginobili). Ahí no pueden ganarnos y no podrán, salvo milagro escandaloso, hacerle frente a EEUU, un bloque donde lo físico es innegociable. Por ahí Argentina sangrará el miércoles.
         Así está España, que hace nueve días comenzó el campeonato titubeante y que se presenta en la recta final como una de las favoritas. Antes, la emboscada que le preparará Vincent Collet a la selección mañana (19.45 h, la 1). Francia es un enemigo íntimo de los nuestros. Con este duelo serán siete las veces que nos hemos visto en los últimos ocho torneos, en una ronde de eliminación directa. De los seis anteriores, en cuatro ha ganado España (cuartos del Europeo 2009 y JJOO de Londres 2012, semifinales del Europeo del año pasado y final del de 2011) y en dos Francia (semis del 2013 y en nuestro Mundial, en cuartos, de 2014, en la derrota más dolorosa de los últimos años). En las cuatro victorias, Scariolo, en las dos derrotas Orenga y siempre Collet en el banquillo rival. Para que se hagan una idea de la rivalidad.
         Presentar a Francia como un grupo de talento es obvio (Parker, De Colo, Heurtel, Batum), decir de ella que tiene un físico impresionante es otra perogrullada (Batum, Gobert, Diaw, Gelabale). Una selección que impresiona y que también ha ido de menos a más. Perdió el primer día ante Australia y luego ganó todo hasta enfrentarse con USA y perder sólo de tres. Es un aviso.
         Para completar el cuadro de cuartos, Australia – Lituania y Croacia – Serbia, en una guerra en forma de partido. Croacia, que ha perdido dos partidos y ha dado sensaciones extrañas, acaba primera de grupo. Lituania ha acabado tercera porque ha elegido rival como el que elige amigos. Este me conviene, éste no. La realidad pondrá a cada uno en su sitio. En unos Juegos Olímpicos nadie está de paso, todos quieren competir y el ansiado metal es el objetivo. Están avisados.

domingo, 14 de agosto de 2016

España abusa y presenta su candidatura



Lituania se deja ir en la segunda parte por la conveniencia de evitar a EEUU / Excelente imagen de la selección, a ratos, insuperable 


 ESPAÑA 109 - 59 LITUANIA

         Ha tardado cinco días más de lo previsto en llegar a Rio, pero ya está aquí. La selección española de baloncesto se presentó en el momento que más hacía falta y no falló a la cita. Dio el golpe en la mesa necesario, y le hizo ver al mundo que es la actual campeona de Europa. España sigue viva y mañana ante Argentina, en caso de victoria, se colocará segunda de grupo, algo impensable hace apenas dos días.
         Es verdad que la victoria de ayer fue excesiva, nunca habrá 50 puntos de ventaja entre España y Lituania. Los hubo por la relajación rival (perdiendo nunca serán segundos o cuartos, o sea, en cristiano, evitarán a EEUU hasta la posible final) y los hubo porque la selección hizo las cosas de manera sublime. Pero no habría que contar mucho con una segunda parte fantasma en la que desapareció Lituania y le sirvió a España para ensayar sus cosas. Nunca viene mal.
         Comenzó el partido el bloque de Scariolo concienciado. Enseguida ventajas claras (10-2, 16-7, 26-11 al final del primer parcial). Entendió bien la selección que esto era vida o muerte, quedarte o marcharte y no hubo bromas. Ricky descubrió el cielo, Felipe estaba en todo, Mirotic, Gasol, Llull. Hasta Claver y Willy Hernangomez tuvieron minutos interesantes. España aborta un intento de remontada rival (27-17) para dejar el partido sentenciado al borde del descanso (48-29). No hubo más historia.
         Lituania entró entonces en el cálculo más que en el juego, algo extraño, innecesario a veces y fuera de todo espíritu olímpico. Eso da igual porque las medallas se consiguen también de esta manera pero, quizá, la imagen de una selección que tiene en sus filas a Kalnietis, Seibutis, Kuzminskas, Jankunas, Maciulis, Javtokas y Valenciunas, no debe dejarse ir de esa manera. Y menos perder de cincuenta puntos.
         La segunda parte del encuentro sirvió para divertirse. El espectador lo agradeció, pero Lituania bajó los brazos de manera escandalosa. No debe servir, por eso, para sacar una conclusión arrolladora. España jugó de vicio, como nunca en estos Juegos, pero Argentina nos hará sufrir, y mucho. La albiceleste había puesto contra las cuerdas a la Brasil de Magnano un poco antes y se había asegurado el pase a cuartos. Nada les va en el envite mañana o quizá mucho porque querrán evitar a toda costa a los norteamericanos, algo que lograrán, seguro, si nos ganan.
         En esa segunda parte del partido se gustó Ricky, por fin dentro de este grupo, a tope. Se gustó Rudy con acciones fantásticas, dirigió bien Chacho y estuvo activo Hernangómez. Para analizar, sin embargo el papel intrascendente de Alex Abrines en esta selección. Ayer ni un minuto sobre la cancha, algo que ya es habitual.
         Para la jornada final todo se ha convulsionado tras la victoria de Nigeria ante Croacia a última hora. España, si gana, siempre será segunda de grupo. Si pierde estará fuera a no ser que Nigeria le gane a Brasil que, en ese caso, nos daría la opción de ser terceros. Las cábalas son infinitas en una última jornada en la que, por ejemplo, Lituania tendría ya el billete como primera si hubiera ganado ayer.
         Hoy se decide el otro grupo con la única pregunta de si Serbia, que el otro día estuvo a un triple de amargar a EEUU (falló Bogdanovic, sólo, en el último segundo) pasará a cuartos. Para ello sólo debe ganar a China en le última jornada. EEUU será primero, si no hay susto ante Francia, Australia será segunda y los galos terceros y, por tanto, nuestro rival en cuartos si vencemos a Argentina. Eso será otro cantar, mañana a las 0.00 h (la 1). Tenemos que seguir demostrando las cosas que anoche hicimos bien. Es el único camino. Defender para ser grandes. La clave del baloncesto moderno.