lunes, 5 de septiembre de 2011

España se disfraza de villano

La selección pierde de manera lamentable ante Turquís y complica su futuro en el Eurobasket / Alemania, Francia y Serbia, rivales en la segunda fase / Pau Gasol, baja por lesión

ESPAÑA 57 - 65 TURQUÍA

Como el día y la noche, como si una historia de amor se convirtiera en odio al dia siguiente. Como si alguien te regala una flor y al día siguiente te insulta en público. España cambió de la noche a la mañana. Es cierto que faltaba Pau Gasol, víctima de una inoportuna lesión en el tobillo. Es cierto que tiendes a relajarte dentro de una competición de 18 días, pero esta España de hoy nos la cambiaron radicalmente. Cedió ante Turquía y puso en peligro de la manera más tonta su futuro en este europeo. No será grave si lo solucionamos en la segunda fase, pero si no, nos podemos complicar la vida.

Para que este resfriado no se convierta en una grave gripe deberíamos ganar a Alemania, el miércoles, a Serbia el viernes y a Francia el domingo. Pero, desde luego, no jugando como esta tarde. Jugando como ayer, ante Lituania vamos al fin del mundo, pero jugando como este lunes negro no vamos ni a la esquina más próxima. Tremendo el último cuarto, lastrado el equipo por el cansancio y por una defensa brutal de los otomanos. Sólo dos puntos en ese parcial en una de las peores actuaciones que se recuerdan a un equipo en diez minutos. Todo fue desastroso, es cierto que presa España de una defensa impresionante rival, pero, aun así, este ridículo no se puede consentir.

Como hay maneras de solucionarlo, hagámoslo. Que un problema no te preocupe sino que te ocupe. España tiene equipo para ganar a cualquiera, como lo demostró ayer. Lo malo es que la sensación empieza a ser que también puede perder, en un día malo, con cualquiera. Y lo bueno es que hay dos factores que invitan al optimismo.

Uno, que sólo hubo un cuarto malo porque antes España estaba bien, algo relajada y con la baja de Pau que preocupa. Ahora mismo no es seguro que juegue ante Alemania, el miércoles. Los 30 minutos previos al desastre fueron decentes e, incluso, buenos a ratos. El otro motivo para estar tranquilos es que pocas veces se encontrará España con un rival con un estado anímico como el que tenía Turquía. Se veían fuera por la mañana, sufrieron para que Gran Bretaña ganara a Polonia y, ya clasificados, descargaron toda la adrenalina con los nuestros.

Quedaron claras varias cosas, para que no parezca que todo suene a excusa. Que sin Pau no somos los mismos. España nunca consiguió medalla sin él en la cancha (Eurobasket 2005, cuartos, Mundial 2010, sextos), que Ricky Rubio no está fino, que no aportaron los teóricos suplentes que un día juegan y otro están de vacaciones. Quedó claro que este combinado siendo buenísimo tiene lagunas. Una, por ejemplo, se la tiene que apuntar Scariolo, que ayer tardó siete minutos en pedir un tiempo muerto en el último cuarto cuando el parcial turco era de 0-11.

Esperemos ahora que la segunda fase, a la que pasamos con una victoria como Lituania, Turquía y Serbia, sea distinta. A esa fase llega Francia con dos victorias y en plan coco con una victoria de prestigio ante los balcánicos de Ivkovic. Alemania, por su parte llega con cero victorias, pero la impresión es que será un grupo durísimo en el que el basket – average puede ser determinante. De este Europeo se bajaron esta tarde selecciones como Italia, Croacia y Bosnia. A estas dos últimas les ha sorprendido Finlandia, que nunca tuvo un papel tan destacado en un Eurobasket. Pero me sigo acordando de España y del partido de hoy. A ver si borramos este mal día cuanto antes. Es necesario por la buena salud

España tiene cara de oro


La selección destroza a Lituania en el mejor partido de la era Scariolo / Si Polonia gana a Gran Bretaña antes de nuestro partido ante Turquía, pasaremos con dos victorias seguro aunque perdamos

LITUANIA 79 - 91 ESPAÑA

Y de repente, apareció la España que esperábamos, esa que no da opción al rival, que se pone el traje de superhéroe para vapulear a la anfitriona. Sin más, sin compasión, delante de los suyos y con un baloncesto estratosférico por momentos. Esta España apunta al oro y no hay más discusión.

Siempre que mantenga este nivel es imposible que la selección pierda. Será la mejor si juega a esta nivel hasta el 18 de septiembre. La mejor sensación para el aficionado es que da la impresión de que España guardó cartas en los partidos en los que la victoria era importante pero no el juego. Bastaba con ganar a selecciones como Polonia, Portugal y Gran Bretaña. Bastaba con llenar el casillero de triunfos. Pero cuando delante está el anfitrión y es el primer partido serio, España sale a morder. Ni siquiera lo hizo en el partido de Kaunas del pasado 18 de agosto, amistoso. Eso no valía para nada. Ayer sí.

Tras un comienzo igualado (7-6 para los locales) llegó el primero golpe de mano. A base de defensa voraz, los nuestros endosaron un parcial demoledor de 0-16 a los locales. Tremendo. Llegando hasta el corazón rival. Cortes, pases, triples, acierto espectacular. Hasta 5 triples en el primer cuarto, ocho al descanso, uno más que los que llevaba España en los tres primeros partidos juntos.

Con el 7-22 Lituania no reacciona. Al final del primer cuarto 12-31, en el segundo España llega a rozar los 30 de ventaja (19-46, 34-62). Scariolo disfrutaba en el banquillo. Salían Ricky, Llull, Felipe e Ibaka y no se notaba. Era el sueño de un entrenador. Por fín todos, el bloque, era uno, no sólo los titulares. España funcionaba como equipo, una sensación placentera de cara al futuro.

El partido duró 20 minutos más, pero fueron prescindibles. Con 26 abajo al descanso nadie se plantea ganar un partido con una remontada que iba más allá de la épica. Lituania tampoco lo hizo, le echó casta en algunos momentos, bajó de los 20, pero a otra cosa. Hoy ellos ganarán a Portugal y pasarán con una victoria a la siguiente fase. Es allí donde tendrán que jugarse los cuartos. Serbia, Francia y Alemania serán compañeras de viaje, al confirmarse ayer la eliminación de Italia, aunque no estaban tampoco los transalpinos para dar miedo.

España pensó en la segunda parte en ahorrar energía, aunque hubo momentos que siguieron siendo de lucidez extrema. Es una victoria de esas que te da prestigio, quizá el mejor partido de la era Scariolo, el más completo. Con un acierto inusual en el tiro exterior. 13/26 en triples, un escándalo que dio a España la fuerza para ganar. Es cierto que el partido se planteó muy bien pero en este deporte has de estar acertado para confirmar tu superioridad y España lo estuvo.

Ahora toca sellar ante Turquía una primera fase intacta. Antes de nuestro partido Polonia, que ayer ganó a los otomanos, se enfrenta a Gran Bretaña y si gana, a Turquía, actual subcampeona del mundo, no le valdrá de nada nuestro compromiso porque estará eliminada. Supondrá una de las grandes sorpresas de este campeonato. Significará pasar con dos victorias, algo básico, porque ganar un sólo partido en la otra fase te puede asegurar el pase a cuartos. A partir del miércoles esa fase tendrá como rivales a Serbia, Francia y Alemania, todos a la hora de comer (14.30) pero con el regusto de un premio bueno, los cuartos de final y un horizonte espectacular, el oro. Vamos por buen camino.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Victoria rutinaria antes de la tempestad


ESPAÑA 86 - 69 GRAN BRETAÑA

España gana a Gran Bretaña con mayor intensidad defensiva / Lituania y Turquía miden ahora muchas opciones de los nuestros / Pau Gasol descansó casi medio partido


El día de descanso llega que ni pintado. España librará mañana, aclarará ideas de cara a los partidos de Lituania, anfitriona, el domingo y Turquía, subcampeona del Mundo, el lunes. Pero lo hará con los deberes hechos, habiendo ganado los tres primeros partidos del Eurobasket. Eso sí, experimentando varias sensaciones. Desde el desequilibrio y la relajación del primer día, pasando por el trámite del segundo, y llegando a una mezcla de intensidad defensiva con desacierto en el tiro del tercer día, hoy, ante Gran Bretaña.

Pero al fin y al cabo con tres victorias en el bolsillo, que no valen de nada para la segunda fase, pero que al menos no han comprometido en absoluto el pase. Ahora empieza el Eurobasket de 12 selecciones quedándose otras tantas, fuera por descarte. España debe ganar a Lituania y Turquía estos dos partidos para pasar con dos victorias a la segunda semana. Otra cosa sería complicar en exceso y sin necesidad, el pase a cuartos de final.

Ante Gran Bretaña ha habido tiempo para todo. Para sestear, como en la primera parte, donde España no fue España y se fue al descanso ganando sólo por seis. En ese tiempo hubo margen para saber que los británicos, con ciertos retoques, darán guerra en sus Juegos de Londres, el año que viene. Dio tiempo también para ver que España no tenía su día en el tiro. 2/14 en triple, 32/59 en tiro de dos. Algo alejado de lo que se le exige a un futuro campeón de Europa.

Pero en la segunda parte también se vio la intensidad defensiva que se le presupone a una gran potencia baloncestística. España dejó a Gran Bretaña en trece puntos en el tercer cuarto y ya se marchó en el marcador sin ninguna oposición rival. Para entonces Scariolo había decidido que Pau Gasol debería descansar más (21 puntos en 21 minutos de partido, en el banquillo casi medio encuentro) y los secundarios tenían que entrar en escena, algo mejor todos que en el partido anterior. Incluido Rudy (11 puntos), incluido Ricky y un soberbio Felipe (10 puntos, 8 rebotes en doce minutos).

Ya en el cuarto final, para que la sensación no fuera agridulce se cuidó España de no relajarse demasiado y mantuvo a raya a Gran Bretaña. No hubo nunca emoción o miedo a que pasase lo de 2009, cuando estuvieron a punto de dejarnos, a base de triples, fuera del Eurobasket de Polonia.

Llega la hora de la verdad para España. Qyizá demasiado pronto porque este Eurobasket es más largo que lo habitual. Llega Lituania, el domingo. La hora de hacerse mayor, para este bloque más bien confirmar que ya lo es, que ha adquirido la madurez necesaria y que la mantiene en eventos de esta índole. Se espera a una España imperial, dominando, como tiene que ser, en territorio enemigo con el único fin de infundir respeto, camino hacia el oro.

jueves, 1 de septiembre de 2011

España mejora sin alardes


ESPAÑA 87 - 73 PORTUGAL

La selección se impone a Portugal con una ligera mejoría / Mañana Gran Bretaña, otro rival asequible / Buen partido de Felipe Reyes, con diez puntos y 5 rebotes

Fue una mejora sutil, casi imperceptible pero que aseguró a España no perder la cabeza en este Eurobasket. Ganó la selección, que era de lo que se trataba, pero no fue ni de lejos el mejor partido para ver. Sólo valía ganar y se hizo, como si de un trabajo rutinario se tratara. España es una máquina en el más estricto sentido de la palabra. Se luce a veces pero se limita a hacer lo que se le pide en otras ocasiones.

Y este partido ante Portugal fue mejor en los secundarios que lo que había supuesto el debut. Volvieron a brillar Pau y Navarro (20 y 17 puntos) pero los extras fueron grandes también. 10 puntos Ibaka, los mismos que Felipe, vaya casta la del cordobés en un estado anímico cuestionable, 9 puntos de Rudy recuperado de su alergia, presuntamente provocada por la serigrafía en una toalla. Todos sumaron, menos los bases, algo que empieza a preocupar un poco a los nuestros.

No era un partido el de Portugal para sacar las conclusiones adecuadas. La selección lusa se irá a casa, a no ser de sorpresa mayúscula, sin victorias en este torneo. Es una selección bien trabajada por Mario Palma pero a años luz de cualquiera en Lituania. Es un grupo que se esfuerza pero con limitaciones técnicas muy llamativas que, aún así, nunca le volvió la cara al partido ante la gran favorita.

Pero es verdad que esta España hizo mejor las cosas en la primera parte y, sobre todo en el tercer cuarto, cuando la ventaja se fue hasta los 25. Esa es la España que se requiere en este tipo de encuentros, muy complicado de lograr, pero es el deseo de todos. Claro que es duro lograr una situación de equilibrio teniendo tanta superioridad ante el rival. Si España hubiera necesitado ganar por 40 lo hubiera hecho sin despeinarse, pero los primeros partidos de cada torneo son lo que tienen.

Peligroso es, sin embargo, dejarse ir ante cualquiera. Lo que sucedió en las últimas jugadas de partido así lo demuestran. No vale para nada y la conclusión no es negativa porque no supone perder el encuentro, ni siquiera que peligre, pero España ganaba de 21 a un minuto del final y ganó de 14. Un 0-7 de parcial que deja una sensación de dejadez.

Mañana Gran Bretaña nos hará sufrir más que los lusos pero será victoria igual. Los británicos cayeron con estrépito ante Turquía (61 – 90), víctimas del gran esfuerzo realizado ante Lituania. Lo bueno para España viene el sábado, que es el día de descanso, ideal para aclarar conceptos. Lo terrible empieza el domingo ante Lituania y el lunes, ante Turquía, rivales donde no sólo se juega en qué plaza pasa a la siguiente ronda, sino con cuantas victorias pasa y como se sitúa en el futuro grupo de seis que nos espera ante, por ejemplo Serbia y Francia, muy fuertes en este comienzo de campeonato. Pero eso será la semana que viene. Antes hay que seguir remando.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Final feliz para olvidar


ESPAÑA 83 - 78 POLONIA

La selección vence a Polonia pero demuestra una relajación peligrosa / 68 puntos entre Pau, Marc y Navarro pero ninguno de los bases / Mañana (14.15 h), la débil Portugal


No es un día para sacar conclusiones, en realidad nunca lo es un estreno, en el que todos los miedos salen a relucir. Era un día para sacar el trámite adelante y es verdad que hubiera sido mejor sacarlo de otra manera, pero España estuvo floja, con una marcha menos de lo que le tiene que poner a un partido intenso como se supone el de un Eurobasket. Pero al fin y al cabo es victoria que es lo que realmente importa.

Y menos mal que estaba Pau Gasol, 29 puntos, en un partido impresionante porque a Pau, habitualmente, no le importa que sea un partido u otro. Él siempre está y, es más, está cuando más le requiere el equipo. Menos mal que la pájara no fue total porque nos estaba empezando a costar creerlo. Cuando España estaba once arriba al principio del último cuarto nadie creía que iba a estar cinco arriba, tres, incluso dos. Pero pasó lo que suele pasar en algunos casos, que el partido está ganado antes de estarlo realmente y todo se complica.

Nada hacía presagiar sufrimiento. 22-16 al final del primer cuarto, 44 – 31 al descanso. Partido cómodo. Nada de eso. Polonia empieza a jugar con criterio, aprovechando la relajación española. Kelati empieza a estar enchufado, Szewczyk también. No importaban las bajas de Lampe y Gortat. Si no había juego interior, vamos a intentarlo con triples. Y ahí apareció Kozstareck, inmenso. Y le funcionó a los polacos durante el segundo tiempo donde recortaron ocho puntos y eso es mucho hablar teniendo delante a España.

A minuto y medio del final Navarro pareció sentenciar. 77-69, pero un triple de Kelati más una canasta del ex de Unicaja, convirtió en un infierno el partido para España. Tres arriba y un dolor de cabeza inesperado. Menos mal que Pau arregló los males. Y Navarro y Marc que solucionaron los problemas. Entre los tres 68 de los 83 puntos. Solo diez entre los nueve jugadores restantes. Destaca el dato de los bases, sin puntos ninguno de ellos. Más se le pide a la selección, eso es evidente.

Pero una victoria te relaja. Ya habrá partidos para solucionarlo. Precisamente estos dos que vienen, Portugal y Gran Bretaña, son para sacar victorias y para ir arreglando desaguisados. No sea que el ser muy favoritos haga pavonearse a España, una trampa mortal en cualquier evento de esta magnitud.

martes, 30 de agosto de 2011

El oro como única meta

Arranca el Eurobasket de Lituania, con España como máxima favorita / Por primera vez, 24 selecciones y 18 días de competición / Sólo las finalistas tendrán billete olímpico

Hubo un tiempo en el que todo era sufrimiento, decepción, en el que hubo cuartos puestos, quintos, sextos, séptimos, incluso duodécimos o decimocuartos. Hubo un tiempo en el que el partido de cuartos de final era una trampa, en el que te despedías sin hacer ruido cuando las expectativas eran máximas. Hubo un tiempo en el que anhelábamos ser la Yugoslavia de finales de los ochenta y principios de los noventa, la URSS de Sabonis y de Gomelski. Afortunadamente hay que pellizcarse y disfrutarlo porque ese tiempo ha llegado y estamos ante una España que es favorita indiscutible para ganar el oro el próximo 18 de septiembre, en el Eurobasket que arranca en Lituania.
Este favoritismo con el que el grupo de Scariolo se encuentra ahora lleva gestándose algún tiempo. Tras la plata en París en 1999 y de Suecia en 2003, y el bronce de Turquía'2001, llegó un campeonato del Mundo en Japón 2006 y uno de Europa en 2009. Llegó otra plata en 2007 y un subcampeonato olímpico mítico en 2008, en Pekín. Los tiempos han cambiado y esta generación que aún perdura se plantea conseguir una única meta. El máximo metal europeo por segundo campeonato consecutivo algo que, recientemente, sólo tiene un precedente, la Yugoslava de 1995 y 1997.
Pero como en todo campeonato largo (24 selecciones por primera vez en la historia y 18 días de competición), hay cierta precaución en la expedición española. Scariolo dijo ayer que "este es un torneo con 11 partidos si juegas hasta el final y eso son muchos partidos. Hay que estar al máximo desde el primer día". Son miedos, lógicos, que se extienden a todo el plantel y que se centran en la certeza de que si tienes un mal día puedes irte a casa, más si ese día llega en una eliminatoria directa. Ahí es cuando se juega todo el prestigio un equipo y España tiene licencia para soñar. Por supuesto.
Ya tuvo que hacer el técnico italiano el último descarte y este recayó en Carlos Suárez por tercera vez consecutiva desde que Scariolo es seleccionador. Han saltado las alarmas en algunos foros de discusión. Sólo hay un tres que pueda jugar de cuatro, Claver, que ha entrenado todo el tiempo para jugar dentro de la pintura o sea que el seleccionador no le utilizará nunca o casi nunca de alero. Y tampoco de cuatro porque en esa posición España está servida. A no ser de lesión da la sensación de que la participación de Claver en el Eurobasket será testimonial.
Por lo demás, por qué dudar de este equipo. Un quinteto inicial de jugadores NBA, actuales (Calderón, Rudy, Pau y Marc) o pasados (Navarro). Un lujo de suplentes con dos NBA más (Ricky e Ibaka) y cuatro nacionales portentosos (Sada, Llull, San Emeterio, Felipe). Una selección de escándalo que hace recordar en un Eurobasket a la Yugoslavia de Petrovic, Kukoc, Paspalj, Radja y Divac, el último quinteto esplendoroso que vio esta competición.
La selección de Polonia (mañana, 14.15 h, La Sexta) marca el ritmo que debe tomar España. Es el primer partido de un torneo, pero no debe ser rival, aún cuando siempre temes este primer partido. Scariolo perdió en sus debuts de 2009, ante Serbia y 2010 ante Francia, pero nada debe hacer temer por la victoria ante este buen bloque polaco, pero falto de individualidades. Luego seguirán Portugal el jueves, Gran Bretaña, el viernes, los anfitriones lituanos (sin Lavrinovic, el del Siena) el domingo y Turquía (sin Eden) el lunes, en un grupo no tan sencillo como requería una primera fase.
A esas bajas en lituanos y turcos se suman en el resto de selecciones del Eurobasket las de Roko Ukic en Croacia, Spanoulis, Fotsis y Shortsanitis en Grecia y la de Sasha Kaun en Rusia, como más destacadas. En contraposición 40 jugadores NBA en las 24 selecciones. Un Eurobasket de garantías con un favorito claro, España, pero con una larga baraja de selecciones optando a las medallas y, sobre todo, a la final. Sólo las dos selecciones que jueguen el último partido tendrán billete directo a los Juegos Olímpicos. Las otras tres plazas europeas tendrán que decidirse en un incómodo Preolímpico el próximo mes de junio.
Quedan 18 días de competición para que pase lo que estamos deseando. Que España gane el oro. Siempre con el máximo respeto al rival pero llegó la hora de que los respetados seamos nosotros. Llegó la hora de que España domine como lo hicieron grandes selecciones antes. Llegó la hora de que el 18 de septiembre seamos por segunda vez consecutiva campeones de Europa. Así seremos todos felices, y más que ninguno Felipe Reyes, que le podrá dedicar la victoria a su padre, fallecido repentinamente el pasado miércoles. Nunca un jugador estuvo anímicamente tan destrozado, pero tiene que jugar. Por él, por su padre, por España.

lunes, 8 de agosto de 2011

Vuelven dos clásicos

No hay casi jugadores porque Asefa Estudiantes ha sufrido un desmantelamiento brutal este verano, pero el equipo ha conseguido dar una vuelta de tuerca con dos fichajes que rememoran la era dorada de este club. Pepu Hernández y Carlos Jiménez.
Llegan los dos a la vez, como casi se fueron (con un año de diferencia uno del otro), pero habiendo disfrutado juntos de la mejor época del conjunto colegial. Luego, en la selección uno y otro saborearon a la vez el oro de Japón en 2006 y la plata agridulce de Madrid en 2007. Carlos se ha hecho jugador al lado de Pepu y éste, en multitud de ocasiones, ha comentado lo que disfruta como entrenador teniendo a Carlos.
Ahora en el Ramiro vuelven a coincidir y no cuesta pensar que el técnico ha fichado para que fiche el jugador o viceversa. Se han propuesto llevar al equipo si no a la élite, algo muy complicado, sí a competir como lo hacía Asefa hace años. Como lo hizo en 2000, ganando la Copa en Vitoria o en 2004, siendo subcampeón de Liga en aquella memorable final ante el Barça. Cuando eran “toreros”
Sin Caner Medley, Jasen, Oliver, Sergio Sánchez, Welsch, que se han marchado del club y a la espera de atar la renovación de Clark y la incorporación de algún americano, la plantilla está descompensada pero estamos a principios de agosto y aún es pronto. Habrá que esperar. Los que no han esperado son los dirigentes del club (esto sí lo han hecho bien, que no se me enfaden) y han transmitido ilusión con estos fichajes.
Es cierto que un entrenador no hace un equipo o hace que triunfe un equipo. Ni un jugador veterano tampoco, pero al menos aportan esa dosis de optimismo a un club que ya necesita una buena temporada, parecida a la que ha tenido Bilbao, Gran Canaria o Fuenlabrada este año. No desmerece nada Estudiantes a estos citados antes. ¿Por qué no?
Ahora el objetivo es completar una plantilla aceptable, a dos meses de que comience la Liga Endesa. Pepu se ha puesto ya manos a la obra. Habrá noticias en el club en breve. Habrá cantera y mucha este año porque Asefa Estudiantes quiere tener protagonismo de nuevo. Será complicado pero posible y el técnico será el primero en intentarlo con todas las fuerzas.