martes, 5 de junio de 2012

Y de nuevo, un clásico final


 Barça y Madrid vuelven a verse en una Final ACB tras cinco años / Ligero favoritismo azulgrana por la ventaja de campo / Es la sexta final consecutiva de los culés y la primera en un lustro de los blancos

            Cinco años después y tras muchos sinsabores impropios de la historia que representa este club, el Real Madrid vuelve a una final ACB con la mente puesta en ganar, pero sobre todo en competir y en retornar a la grandeza que este club estaba a punto de empezar a perder mediada la temporada pasada. El pase a la Final Four de Barcelona, la Copa de este año y la vuelta a la final de la Liga han devuelto al Madrid a boca de todos los aficionados al basket.
            La final arranca mañana en el Palau y seguirá el viernes también en territorio culé. En este campo el Madrid perdió hace tres semanas por tres puntos pero en esta ciudad, a las afueras, en el Palau Sant Jordi, ganó el equipo blanco al Barcelona hace tres meses, aquel 19 de febrero enorme para la entidad blanca. Aquella tarde la Copa del Rey volvía a las vitrinas de la Castellana, 19 años después.
            Este triunfo unido al de Navidad en el Palacio hace que azulgranas y blancos se hayan enfrentado tres veces en partido oficial (si consideramos la Supercopa oficial, allí ganó el Barça) y el balance es de dos victorias a una para los de Laso. Afronta esta final con esa pequeña ventaja que tiene este deporte a veces tan lógico, otras no tanto. Ha ganado ya dos veces a su rival y una en territorio enemigo. Sabe Laso, por tanto, cómo hacerlo aunque nada será como parece en estos, eso dicen los expertos, cinco encuentros que nos esperan.
            Casi todos aventuran que esto terminará el 16 de junio en el Palau, en un hipotético quinto partido pero los entrenadores no se fían de previsiones. Laso dijo ayer que siempre hay que ir partido a partido pero en una final sobretodo. Pascual iba en la misma línea. “No nos servirá de nada creer, para bien o para mal, que la tendencia del primer partido marcará la serie”. Es verdad que, en los últimos 20 años, quien ha ganado el primer partido ha sido campeón en 19 ocasiones. Sólo el Unicaja en 1995 no levantó el título tras ganar el primer partido. Una estadística demoledora de lo que supone golpear primero.
            El estado de forma de Navarro, aunque parece que jugará sin problemas, es la única duda que tiene Pascual porque Laso no tiene ninguna con sus jugadores. Mirotic ya estará a pleno rendimiento tras jugar sólo tres partidos, y a ratos, de la eliminatoria ante Caja Laboral. Es otra final como las que solían protagonizar estos equipos en los ochenta y a mediados de los noventa. La última vez en 2007 con victoria blanca y las otras dos en 2001 y 2000 con reparto de triunfos.
            Es la sexta final consecutiva para el grupo de Pascual, que ha estado siempre en el banquillo en esta racha existosa, el primer año como ayudante de Ivanovic. Es la primera final de Laso pero el vitoriano ha llevado este año al Madrid a otra, la mencionada de la Copa, cumpliendo casi a rajatabla lo que se le pedía. Una final con algo de favoritismo azulgrana por lo de jugar en casa pero el Madrid ha sido campeón dos de las últimas tres veces con desventaja de campo y ha celebrado en el Palau dos ligas desde 2000. Sólo hay una palabra que refleja el estado de los aficionados. Expectación

viernes, 25 de mayo de 2012

Barça y Caja Laboral dan primero


Estuvo en las categorías inferiores del Madrid, pero aunque se fijaron en él, nadie hizo el esfuerzo necesario para quitarle la idea de marcharse. Maciej Lampe irrumpió ayer vistiendo la camiseta de Caja Laboral, para abordar el palacio y poner a su equipo 0-1 en la eliminatoria. Los 21 puntos y 10 rebotes del polaco fueron brutales para un equipo que se quedó sin aire en la segunda parte, muerto, asfixiado.
            La sorpresa está ahí, encima de la mesa, pero que nadie se crea que esto ha acabado. El Madrid tiene mucho equipo y mucho entrenador para salir de esta. Ahora bien, lo tienen que hacer tirando a la basura la segunda parte del encuentro de ayer. O eso, o viéndola una y otra vez para no repetir lo mismo, en menos de 30 horas, lo que queda para el segundo encuentro (20.45 h, del sábado, de nuevo en Madrid).
            Demérito del Madrid y mucho mérito del Baskonia, con una lección defensiva tremenda. Sólo 27 puntos del Madrid en la reanudación (15 en el tercer cuarto, 12 en el último). La victoria, al final, fue clara cuando el encuentro había estado igualado todo el tiempo. Pero este equipo de Ivanovic, qué vamos a descubrir ahora, tiene alma, fuerza, intensidad. Y tiene a Prigioni y, ayer,  a Lampe. El base argentino, “el mejor de la historia de La Argentina” según Nocioni, se echó el equipo a la espalda. Manejó a su antojo el partido. Cuando Prigioni hace eso, da la sensación que se burla del rival. Ya es veterano y lecciones da menos, pero es un fuera de serie.
            El resto lo hicieron los demás, incluyendo los del Madrid, muy mal en la segunda parte. Con los pivots en modo “off”, sin alma. Mal Tomic (quizá descentrado por el pésimo arbitraje, en siete minutos cuatro faltas), regular Begic, intrascendente Felipe. Desaparecidos, como si en el segundo cuarto se hubieran desinflado. Fue ene se periodo cuando el Madrid fue más Madrid. Raza, correr, intensidad. Palabras que van con este grupo pero que tienen que ser imprescindibles en los hombres de Laso para ganar porque si no… Si no, no hay manera.
            El Barça en la otra semifinal parece que va a tener poco rival. Me decían ayer que este primer partido (84-57) es producto del cansancio de Valencia por jugar el martes tercer encuentro de su serie de cuartos. Puede ser. El segundo es el domingo, la última oportunidad de los de Perasovic, ayer sin Lischiuk, para hacer algo en la serie. Se percibe un olor a imposible en los naranjas, justo el año que volvían a semifinales tras nueve temporadas. No hay color en una semi, pero en la otra lo va a haber y mucho

viernes, 11 de mayo de 2012

El Barça no está para más


El equipo de Pascual vuelve a defraudar en una Final Four / OLympiakos, más consistente y con un Spanoulis genial, se mete en la final con justicia / CSKA venció a Panatinaikos en la otra semifinal         


  No fue el día del Barça, como no lo habían sido las diez ocasiones anteriores en las que se había presentado en la Final Four y no habían vuelto a Barcelona con el título. El lastre sigue siendo demasiado pesado, a veces inaguantable para una plantilla hecha de millones que, una vez más, no ha dado la talla cuando sale de casa. En esta ocasión, incluso, en la mejor de las disposiciones pues el equipo sólo había perdido una vez este año en Europa. La de esta noche ha sido la segunda caida en la arena, pero la más importante, la que marca el casi invisible hilo que separa el éxito del fracaso.
            El equipo de Pascual está cansado, nota en exceso una temporada plagada de partidos. Eso, lejos de ser una evidencia inexorable, es la excusa que pueden poner los azulgrana para este partido que no fue del todo malo, pero que a todas luces fue insuficiente para superar a un Olympiakos que ha sido mejor equipo muchas veces, otros años, pero que en este 2012 presenta una versión muy aseada, normal, capaz de derrotar a un equipo algo superior.
            Esa evidencia que se convierte en excusa es muy mala para ser utilizada. Es verdad, no se aleja ni un ápice de lo que es certero, pero el Barcelona no puede alegar cansancio para llegar un cuarto tarde a un partido tan importante. En el primer acto de la semifinal, el Barça fue un equipo dubitativo, casi inapreciable y los griegos sólo aprovecharon para ganar por seis. 17-11, pero ya había podido ser mucho peor. Reaccionó Pascual al mal primer cuarto de Navarro, Marcelinho y Eidson, colocando a Sada para mover al equipo, metiendo balones a Vázquez, bien en este parcial y buscando algo más a Mickeal. En este último caso el resultado fue nulo porque no está el americano para muchos trotes.
            Anotó Navarro el triple que ponía por delante al Barcelona (26-27), la única vez que los españoles estaban por encima. Reaccionó como un trueno el grupo de Ivkovic, liderados por un soberbio Spanoulis, un eficaz Law y un jugador que en Unicaja aún se lamentan de las lesiones sufridas en la Costa del Sol. Printezis es un jugador enorme, que se rearma moralmente en un partido, de los que gustan por Atenas. Quizá con menos calidad que otros, pero con una tenacidad bárbara. El Olympiakos estaba por delante en el marcador al descanso. 33-29.
            Tras un arranque sensacional de los griegos (39-31) lo mejor del Barça se vio en este tercer parcial. Pascual se puso a defender y ordenó ayudas constantes sumado a una zona certera paa acercarse en el marcador. 45-43. Casi empata el partido el Barça en una acción de Vázquez, decisiva en ese tramo de encuentro. Cinco puntos consecutivos del rival pusieron un 50-43, maquillado hasta los tres de diferencia con el que empezaba el último parcial. La cosa estaba difícil.
            El último cuarto fue una concatenación de errores. A los españoles les seguían sin entrar los triples, auténtico lastre en el partido. Sin embargo a los griegos, sí. De hecho tres en este parcial fueron tras jugada defensiva buenísima de los de Pascual. El 63-56 parecía una losa demasiado grande.
            Pero el destino le tenía guardada una ocasión inmejorable al Barça. Tras remontar hasta el 63-61, el partido se volvió loco. Spanoulis anota uno de esos triples que ganan un partido tras una gran defensa blaugrana. El Barcelona rema hasta la orilla pero muere en ella. Con 66-64 en el marcador y tras fallo de tiro libre, Ndong coge un rebote defensivo y saca fuera para que Marcelinho, con 43 segundos por jugar, se juegue el triple de su vida….. y falle. Una canasta de Dorsey y un error en el último ataque cavaron la tumba blaugrana.
            Las preguntas que se hacen ahora los aficionados al baloncesto quedarán sin respuesta hasta final de temporada, pero son muchas. Una es si esta plantilla es verdaderamente competitiva en determinados puestos. A eso respondo sin dudas que lo era más la de 2010 o la que al año pasado no se clasificó para su Final Four, la que el Barcelona pretendía ganar en el Palau Sant Jordi. Otra cuestión es si Xavi Pascual ha amarrado más en su estilo de juego, se ha hecho más conservador. También respondo sin dudas que sí, que se ve peor baloncesto de lo que se veía antes. No es cuestión de jugadores. A veces, casi todas, el técnico dibuja un boceto de lo que es el equipo. Y no sé por qué, este dibujo es más feo y menos colorido en este 2012.

Ganó CSKA

Fue una gran semifinal la que abrió esta competición. Un primer cuarto de clinic baloncestístico había puesto sobre aviso al buen aficionado al basket que el Panatinaikos no iba de broma. 15-29 tras diez minutos.  Lo que sucedió desués fue más inexplicable. El equipo ruso apretó las tuercas en defensa, pero los griegos se vinieron paulatinamente abajo.
            Y eso que tuvieron el partido en el bolsillo cuando Diamantidis anotó el 60 – 64 a dos minutos del final. Esa fue la última canasta griega. CSKA endosó un parcial de 6-0 hasta el 66-64. El equipo de Obradovic falla un ataque y tras falta a Teodosic, el serbio tiene en sus manos y con nueve segundos la ocasión de sentenciar el choque. Pero falla los dos lanzamientos y el PAO saca de medio campo para empatar o ganar el partido.
            La jugada que planeó Obradovic nunca la sabremos porque Diamantidis perdió la pelota en manos de Siskaukas y las ilusiones helenas se fueron en esos fatídicos siete segundos. CSKA se mete en la Final y el domingo ante Olympiakos podrá ganar el título que se le resiste desde 2008

El Barça mide su orgullo en el torneo maldito


Los azulgrana afrontan por 13ª vez una Final Four, esta vez sin ser favoritos / Ante Olympiakos primera prueba para el equipo de Pascual / El gran favorito, CSKA, se mide al Pao de Obradovic, que ha ganado ocho títulos


            En realidad se trata de un gafe porque de doce veces que el Barcelona ha acudido a la Final Four, sólo ha ganado dos, un número de títulos que no está mal en cantidad, pero que resulta insulso si te has presentado una docena de ocasiones. El asunto toma un cariz más supersticioso, por tanto, si ésta de Estambul suma la vez 13, la del número de la mala suerte. Esta vez, dirían algunos, es más “normal”, más “lógico” si cabe, que el Barça pierda en su casi tradicional cita con esta Final Four de la Euroliga, pero seguro que Xavi Pascual no opina lo mismo.
            Para el partido de esta noche (20.00 h, Teledeporte), ante Olympiakos, la primera piedra en el camino, Pascual, elegido el lunes mejor entrenador del año en la ACB, le ha puesto a sus jugadores un montón de videos que tratan de asimilar bien el concepto de equipo en bloque que tienen los griegos que dirige Ivkovic. Si los nombres más destacados son Spanoulis, Vasilopoulos, Printezis y el serbio Keselj ya te pone sobre aviso que el partido no va a ser fácil. Guerreros que quieren aguar la fiesta a los azulgrana como lo hicieron en la final de 1997 en Roma. Los españoles se vengaron hace dos años en París, el segundo de los títulos culés. Por eso el partido es espccial, para los dos.
            No quiere sustos Pascual pero tiene una preocupación única. Juan Carlos Navarro. El capitán, que ha recaído de su crónica fascitis plantar dijo ayer que “jugará seguro porque no quiere perderse ni en pintura este partido”. Es lo de siempre. El Barça ha demostrado que puede ganar sin Navarro, si el partido es medio cómodo. Y que le cuesta ganar si encuentra dificultades. Este año el capitán no estuvo en tres derrotas azulgrana. Madrid, Vitoria y Siena. Y no anduvo fino, por no decir que estuvo mal, en la final de Copa en febrero, ganada por el Madrid.
            Ha dicho el técnico, que llega a su tercera Final Four en cuatro años en el cargo, que no pueden pensar en las bajas. A la pregunta sobre si reservará a Navarro en el caso de que el Barça pueda resolver pronto el partido de hoy, Pascual esbozó una sonrisa. “Nadie gana fácil en esta competición”.
            El resto de la plantilla azulgrana está al cien por cien y hoy ante los griegos deberán ser fundamentales las rotaciones. Hay que pensar en muchas cosas en esta Final Four. Hay que dosificar los minutos porque, para bien o para mal, hay otro partido el domingo. Hay que rotar, tener a los jugadores preparados, no empezar demasiado mal porque ir a remolque es mortal en las competiciones cortas, como ésta. Tras los títulos en 2003 y 2010, el Barça perdió otras 10 veces y, por partes iguales cayó en semifinales y finales (cinco cada una).
            Antes de una nueva oportunidad culé, salen a la palestra los dos favoritos para el título, según han asegurado la mayoría de ojeadores y ex jugadores presentes en Estambul. CSKA de Moscú y Panatinaikos se enfrentan en un auténtico duelo de colosos (17.00 h, Teledeporte). Quizá haya una plantilla, por nombres, mejor que la otra y esta es la de CSKA con Teodosic, Kirilenko, Krstic, Lavrinovic, Siskaukas y un largo etc tratando de aniquilar a su rival que quizá no tenga tanto nombre, pero que tiene en el banquillo al carisma hecho técnico, al hombre que más títulos, ocho, ha ganado. Obradovic va a por su novena en un dato que le convertiría, si no lo es ya, en el mejor entrenador de Europa.
            Hasta el domingo todas las apuestas valen. Hay que decir que casi nunca  fallan y en el cetro europeo se sitúa casi siempre el mejor. Este año muchos dicen que Maccabi es mejor que Olympiakos, por ejemplo. Y que Siena debería estar aquí. Pero siempre pasa, desde que se instauró el sistema de cruces en los cuartos de final que hay un enfrentamiento duro, en el que los dos equipos merecen estar en la Final Four. Aunque es injusto pensar que alguno de estos cuatro no merezcan el título. Eso sólo prueba que la Euroliga es impresionante. Y Estambul la hará más apasionante este fin de semana.

viernes, 27 de abril de 2012

A favor de Ante Tomic

En anteriores ocasiones en las que he podido escribir sobre Ante Tomic, me habreis leido cosas como que es “un talento natural” o “ un pivot nato, como los que buscaba el Real Madrid hace tiempo”. Me reafirmo ahora en lo que dije porque es ahora, con menos minutos y discutido en numerosas ocasiones, cuando hay que destapar o, más que eso, redescubrir a este pedazo de jugador.
Me convenció en la idea de escribir este artículo, los doce minutos colosales que jugó ante Estudiantes hace unos días. 14 puntos, 8 rebotes. Inmenso. Sólo un pequeño matiz, que es que debería haber jugado más por el mero rendimiento que tuvo y más con la baja de Begic para ese partido.
Es verdad que es muy frio, casi helado en algunas ocasiones, pero lo es también fuera de la pista. Distante, apático, incluso antipático en el trato, pero un jugador fuera de serie, muy poco apreciado precisamente por esa apatía que demuestra a veces. También es verdad que es un pilar muy importante, por no decir básico, si el Madrid quiere hacer algo grande en la Liga Endesa. No habrá campeonato sin una gran ayuda de Tomic porque esta Liga no se gana a un partido, como la Copa en Barcelona, se gana a cinco cada ronda play off.
Es el típico jugador que puedes darte más cuenta de que te hacía falta cuando ya no esté. Es esa clase de fuera de serie que no parece tanto mientras está y luego te acuerdas de todo lo que dio. Es un pivot capaz de enfrentarse a las torres más grandes europeas. El Madrid se equivoca filtrando ya nombres de posibles sustitutos (Canner Medley, Paul Davis, Richard Hendrix). Es Tomic con el que se tienen que quedar y que cada uno haga de su parte. El croata ser más consistente y los técnicos mimarle más.

miércoles, 4 de abril de 2012

Azofra sufre por el Estu

Jugó al basket mucho tiempo y lo hacía de maravilla. Sufría y gozaba de su profesión. Era un base excelente en Estudiantes, un histórico de ese club. El referente que fue Nacho Azofra lo sigue siendo ahora, pero desde la dirección deportiva del club de su vida, su club del alma.

Pero ahora goza menos, disfruta menos por la tensión y por la complicada situación del club. Asefa Estudiantes está al borde del precipicio, nadie se quiere ver ahogado aún, pero la cosa está muy mal. Es verdad que estaba peor hace cuatro años, aquel mayo de 2008, cuando el equipo que entonces dirigía Perasovic estaba a dos partidos de la salvación cuando restaban tres por jugar.

Se sacó esa situación adelante apelando a un milagro que ocurrió en Granada donde se ganó, se medio ratificó en un partido taquicárdico ante Menorca en el Madrid Arena y se acabó de solucionar en León con casi toda la prensa madrileña presente. Fue un viaje inolvidable.

Azofra no puede botar la pelota ni dirigir a su equipo desde el base, anunciar jugada, dar el pase definitivo. Como le gustó hacer tantas veces con Vandiver, Alfonso Reeyes, Felipe, Rusell, Winslow, Montes, Pinone y un largo etc. Ahora ve desde la grada a este equipo algo desdibujado pero cuyo alma sigue estando intacto. Y más le vale a este club porque sin alma ya estaría muerto hace años.

El otro día me emocionaba yo mismo haciéndole al bueno de Nacho una entrevista en Es Radio. Le decía que se había visto a gente de mediana edad, con la mentalidad estudiantil ya inculcada desde hace años, cómo se iban a sus casas llorando porque el descenso es una cosa más que posible. Se le entrecortó la voz y quiso que no se notara nada. “Sacaremos la situación adelante porque nada está acabado” acertó a decir. Pero seguro que piensa que es una amenaza real, que eso tan feo del descenso le puede tocar este año a este equipo tan hecho a la ACB. Esperemos que no sea así. Azofra sufriría mucho por este Estu, algo cambiado últimamente, pero igual en la esencia.

viernes, 2 de marzo de 2012

Un gran esfuerzo para nada

Se exhibió en Siena, cancha maldita para todos, incluido para el Barça, este año en Euroliga. Pero no le valió de nada al Madrid, víctima de dos malos cuartos en el Top 16. El último en el Palacio de los Deportes ante el rival de ayer, y el segundo en Bilbao, en un partido terrible para los blancos, quizá la clave de que no estén en cuartos a estas alturas.
Se dejaron ir los blancos en dos momentos de esta competición y le han matado los averages. Con cuatro victorias en un grupo como este hubieras pasado casi seguro con otras circunstancias pero perder por 19 en la capital ante los italianos y por 24 en Miribilla, han cavado la tumba blanca.
Es un fracaso, sí. Quizá mejor una gran decepción pues el término fracaso es durísimo en deporte. No me parece tal. Sí me parece que el Madrid ha podido clasificarse y no ha gestionado bien momentos clave del Top 16. Es cierto que ha vencido este año 12 de 16 partidos en Euroliga. Una barbaridad para tener el castigo de no estar entre los mejores, pero esto es así y hay que jugar con todo. Para la esperanza blanca, queda que este equipo sube, compite como el que más, pero ha de ser más regular. Ayer en Siena cuajó un gran partido, parecido al de la final de Copa ante el Barça. Se podía intuir cierta relajación en el equipo local, pero el Madrid defendió muy bien en el último cuarto. Fue una gran victoria, baldía, pero una soberbia victoria.
También jugó el Madrid en Málaga, pero eso era un milagro. La desgana, también lógica, con la que jugó el equipo de Mateo cierta parte del partido fue importante. Luego reaccionaron y el milagro para los blancos se atisbaba a dos minutos del final cuando Peric puso por delante a los de la Costa del Sol. Pero quien se juega algo a estas alturas es el que gana y ese fue el BIlbao Basket, meritorio cuartofinalista. Para muchos, entre los que me incluyo, acabará aquí su participación en este torneo pues el CSKA es infinitamente superior, pero ya quien sabe. En basket todo puede ser y uan épica vasca es muy complicada pero también posible.
Los otros cuartos serán Panatinaikos - Maccabi, Barça - Kazan y Siena - Olympiakos. Ya desgranaremos a tiempo estos partidos pero los de Obradovic más españoles e italianos son los favoritos para estar en Estambul acompañando al CSKA. No habrá turcos en esta Final Four, y por segundo año consecutivo no habrá anfitriones en el fin de semana decisivo. Y eso que se habían gastado un dineral para hacerlo.