jueves, 7 de febrero de 2013

La previa de la Copa


FIRMA INVITADA

FRAN GUILLÉN

Empresa difícil jugar a los adivinos en una Copa del Rey en la que todo lo que no sea apostar a que el Real Madrid va a ganar, arrasar incluso, se antoja casi una osadía. El desafío es descubrir si hay vida más allá de la apisonadora que conduce Pablo Laso.
Tres factores son los que han de avivar la esperanza de los rivales: el hecho de que los blancos abren la competición precisamente contra el único equipo que les ha inquietado esta temporada dentro de nuestras fronteras, el factor de jugar en un territorio excesivamente comanche y el carácter de competición con un punto suicida de esta Copa, donde ya no un mal día, sino un mal cuarto, te empuja al precipicio.
En el análisis sosegado, el Real Madrid lo tiene todo: una plantilla completa y rebosante de soluciones en la rotación y un punto de autoconfianza, de sentirse intocables, que ha hecho crecer exponencialmente el nivel de varios de sus puntales. El pensar que ciertos componentes del vestuario merengue, como Llull o Sergio Rodríguez, llegan a Vitoria en el cénit de juego de sus carreras es inevitable. Por si esto fuera poco, el ‘run & gun’ de Laso parece haber fraguado. Demasiados planetas se tienen que alinear para que alguien sea capaz de tumbar al Real Madrid, indiscutible cabeza de serie número uno del torneo.  
El ramillete de aspirantes parece encabezado por un Caja Laboral que cuenta con dos grandes razones para soñar: su público y su entrenador, que se subió a la ola de las victorias nada más aceptar el desafío baskonista, desatando una inercia ganadora que ha vuelto a propiciar que el personal se ponga firme cuando piensa en el equipo vitoriano.
Quizá en ese mismo peldaño se encuentre el Regal Barça, al que nadie se atreve a sentenciar pese a que su primer cruce le haga parecer carne de cañón. Lesiones y momentos de forma aparte, cuenta con un puñado de jugadores aún dominantes en un marco de máxima exigencia.
En el escalón de los que aguardan a rebufo de los grandes están Valencia Basket, Uxue Bilbao Basket y Asefa Estudiantes. Los primeros son quizá la mejor plantilla fuera de las ‘powerhouses’ de la Liga Endesa, los segundos cuentan con la dulce locura de Kostas Vasileiadis y los terceros detentan la calidad de equipo incómodo por excelencia: un día inspirado de los del Ramiro les convierte en una bomba capaz de explotarle en las manos a cualquier grande. Quizá habría que incluir en esta consideración al Herbalife Gran Canaria, pero los de Pedro Martínez son un equipo diesel, poco copero, tendente a no cumplir las expectativas en torneos tan fugaces y mucho más cómodo en competiciones de  largo recorrido.
Resta, por último, el CAI Zaragoza, teórico convidado de piedra. Un mortífero debut hace que los muchachos de José Luis Abós no merezcan la consideración de casi nadie. Ojo a las muñecas de Rudez y Roll y al salto cualitativo de Henk Norel en su papel de jugador de referencia, en cualquier caso.

* FRAN GUILLÉN ES PERIODISTA

miércoles, 6 de febrero de 2013

El Real Madrid, favorito para la prensa


Ya está aquí la porra de algunos periodistas especializados de este país. Aquí están sus pronósticos de cara a esta Copa del Rey

Gracias a todos por participar

JOSE MANUEL PUERTAS                                   ES RADIO

CAMPEÓN                CAJA LABORAL

FINALISTA               ESTUDIANTES

MVP                           MACIAJ LAMPE

CARLOS SANCHEZ BLAS                                   ONDA MADRID

CAMPEÓN                REAL MADRID

FINALISTA                ESTUDIANTES

MVP                           LLULL

MARIANO GALINDO                                           ZOOMNEWS

CAMPEÓN                REAL MADRID

FINALISTA               ESTUDIANTES

MVP                           SERGIO RODRIGUEZ


PACO RABADÁN                                                   LA GACETA

CAMPEÓN                REAL MADRID
                                  

FINALISTA               BILBAO BASKET


MVP                           RUDY FERNÁNDEZ

FRAN GUILLEN                                         ABC PUNTO RADIO         

CAMPEÓN                CAJA LABORAL
                                  
FINALISTA               VALENCIA

MVP                           LAMPE

LUCAS SAEZ  BRAVO                                 EL MUNDO

CAMPEÓN                REAL MADRID
                                  
FINALISTA               BILBAO

MVP                           RUDY


EMILIO ESCUDERO                                 ABC

CAMPEÓN                REAL MADRID

FINALISTA                BILBAO BASKET

MVP                           CARROLL

DANI SENOVILLA                                     MARCA.COM

CAMPEÓN                REAL MADRID

FINALISTA                VALENCIA

MVP                           SERGIO RODRIGUEZ

Los mejores cuatro días del año


El Madrid de Laso, actual campeón, parte con ventaja en las apuestas en la Copa del Rey / El Caja Laboral juega en casa pero sólo un anfitrión ganó el trofeo en 30 años / Hoy apasionante Madrid - Barça para empezar


Vitoria es una ciudad encantadora. Tanto que ocho equipos de la Liga Endesa se han dado cita en la bonita capital de Alava desde mañana jueves hasta el domingo. Y no lo han hecho por algo prescindible, qué va, lo han hecho para intentar ganar la Copa del Rey de baloncesto, sin duda el torneo más apasionante del año.
            En estos cuatro días de basket puro Real Madrid, Barcelona, Caja Laboral, Cai Zaragoza, Estudiantes, Valencia, Bilbao y Gran Canaria se batirán para no quedar descartado. Eso es lo principal, ir día a día. No hay tregua en esta Copa que te deja sin opciones si te despistas. Si no haces los deberes tres días seguidos, no habrá título. Sólo serás campeón si luchas 120 minutos sin cuartel. Quizá, si existen tiempos suplementarios, alguno más.
            Para la cita de Vitoria, un favorito, el Real Madrid y un casi favorito, el anfitrión Caja Laboral. Precisamente el equipo vasco ha sido el único en conseguir el título siendo local. Fue en 2002. La Copa se está celebrando desde 1983. Dice mucho del formato, de la pasión, de la competición y de todo, que un único equipo haya ganado en casa en un tercio de siglo. Tremendo.
            Para el primer día de competición la ACB nos ha deparado la final de los últimos tres años, con el matiz de que quien pierda mañana no será subcampeón sino que habrá fracasado y el que gane no será campeón, sino que tendrá dos días más a todo nivel para conseguir el título. Madrid y Barcelona llegan con toda su artillería porque al final Rudy se olvidará del golpe en la mano y jugará y Navarro, quién dudaba, estará con los suyos. El Madrid tiembla porque la última vez que la “bomba” era duda ante ellos, no sólo jugó sino que hizo 33 puntos.
            Aún así llega el Madrid bastante favorito. Da igual en un clásico pero es verdad que la trayectoria de los blancos en la Liga les da un cierto margen de ventaja. Algunos dicen que mucho, mi opinión es que no tanto porque disminuye mucho el factor favorito en un partido como estos. No llega el Barça a la altura de su rival pero ha solventado los últimos partidos muy solventemente, incluida una victoria por 20 ante el temible Siena en la Euroliga. El Madrid le ganó la Copa en Barcelona al equipo de Pascual el año pasado, pero el Barça le ganó la ACB al Madrid. No se puede pedir más.
            Por el mismo lado del cuadro está el Caja Laboral que se mide al Cai, que vuelve a una Copa tras 17 años sin estar presente ( la última vez en Murcia 1996). Sin embargo el equipo de José Luis Abós tiene la negra. Vencer al anfitrión en cuartos es tarea casi imposible, por no decir imposible del todo. Llega el equipo vitoriano con esas ínfulas de casi favorito que te da el jugar en casa. Nada le asegura el título, vistos los precedentes pero la final se pone como objetivo mínimo. Claro que para eso hay que ganar al Madrid y Barcelona en la semifinal.
            Porque, si bien este lado del cuadro es el terrible, el otro te da el margen de tener una final más o menos asequible. Hay que ganar dos partidos igualmente, pero ni Madrid, ni Barça, ni Caja Laboral se te cruzan en el camino. Eso le sucede a Estudiantes y Valencia, que se enfrentan el viernes por la tarde y a Bilbao y Gran Canaria que se miden dos horas más tarde, cayendo la noche. Ya tendremos tiempo de hablar de esos cruces pero llegan especialmente bien Estudiantes y Gran Canaria, convencidos los dos que puede ser su copa. Sobre todo Pedro Martínez, entrenador de los insulares, obsesionado por ganar el primer partido en el torneo de la historia del club que siempre cayó en cuartos de final.
            Estamos ya a pleno rendimiento. La Copa es tremenda. Con sus datos y curiosidades. El anfitrión que sólo levantó el trofeo una vez, el Gran canaria sin ganar un partido. Los cuatro campeones distintos en los últimos cinco años (Joventut, Tau, Barçá y Madrid). Tres entrenadores de los ocho que levantaron ya un trofeo (Pascual, Laso, Perasovic), los otros cinco que sólo ganaron un partido entre todos (Vidorreta con el Bilbao en 2008). Tres entrenadores que levantaron el trofeo como jugadores, Tabak (Unicaja 2005) y dos como compañeros de equipo (Laso y Perasovic en el Tau 1995) Miles y miles de pasiones enfrentadas, las aficiones que dan el colorido. Todo en cuatro días. Fracasos y éxitos. El domingo tendremos campeón. La suerte está echada.
            

jueves, 10 de enero de 2013

La apatía de Carlos Suárez



No es cuestión de ser alarmistas pero de un tiempo a esta parte he notado que Carlos Suárez pierde protagonismo en el Madrid. No sólo eso, ahora “Chimpa” casi es residual, sin importancia apenas en lo que suceda en el partido. Y es para reflexionar.
            Pero no extraña, sin embargo, que con la llegada de Rudy Fernández, el buen rendimiento de Mirotic, la aportación de Pocius o Carroll y el manejo excelso de Llull y Sergio Rodríguez, Suárez no sea importante en este equipo. Es justo ese momento en el que sus agentes deben estar valorando seriamente traspasarlo porque el de Aranjuez no va a progresar dentro de esta plantilla.
            No estoy diciendo con esto que Suárez sea mal jugador o que ya no valga para ACB. Evidentemente sí que es válido para la Liga pero estamos hablando de un jugador que hace sólo dos veranos tenía que ir “si o si a la selección” según muchos, entre los que me encuentro. Era el verano previo al Europeo de Lituania y era evidente que Carlos podría haber ido. No fue finalmente por la decisión de Scariolo de incluir a San Emeterio en la recta final de preparación, cosa que, dicho sea de paso, también se entendió muy bien.
            En este equipo tan milimétricamente diseñado por Laso, no cabe un tres como Suárez ni un cuatro como Suárez. La versatilidad que en otros equipos haría las delicias del entrenador de turno, se vuelven en su contra en este Real Madrid que ya tiene tiradores de sobra ( y Carlos no lo es, o al menos, no un top 10) y hombres dentro que se zafen paa anotar y rebotear. Y defender. Suárez se queda sin sitio.
            La evidencia es tan palpable que en el Palau, hace dos semanas, salió de inicio pero volvió al banquillo para jugar apenas diez minutos. En Euroliga es casi residual y en el torneo casero promedia 16 minutos por partido. Se me antoja escaso para un tipo como él. Porque no olvidemos su calidad, su defensa, su capacidad para jugar de cuatro aunque apenas tenga altura para hacerlo.
            Me cuentan que puede ser una cuestión de actitud. No lo creo, la verdad, pero sí tengo que creer la evidencia clara. Que Carlos Suárez ya no es el que era. Será cuestión de cambiar de aires, porque en este Real Madrid no tiene cabida. Lo de la actitud me cuesta a pesar del rumor incesante en el palacio de Deportes apuntando a que Carlos se ha dejado llevar, que ya no tiene ese ansia tan bueno cuando comienzas pero que desaparece cuando te instalas en la élite. Sucede que Suárez ya ha tenido estas sensaciones tenebrosas en otras ocasiones. No ha sido constante en su carrera. Él verá

martes, 25 de diciembre de 2012

Por ABC Punto Radio y Onda Madrid



El mundo de la canasta suele ser el protagonista por estas líneas pero hoy me gustaría evadirme un poco. Ha rondado por mi cabeza durante mucho tiempo este artículo que hoy, al fin, ve la luz, y es por puro sentido común. Es como la sensación de que una idea la tuvieras retenida en la cabeza pero ella sóla tiene que salir y cuando las ideas tiene que salir porque se sienten presas en tu cerebro, salen con vida propia como si nada las pudiera retener más.
            Esto es un blog de basket porque a mí me apeteció hablar de basket en un rincón de la red. Como hobby puro, como hago todo lo que se refiera a escribir. Es una pasión que llevo y que tengo que utilizar. A veces más de lo que lo hago. Pero esto es un blog en el que tiene cabida alguna idea que no es referente al mundo baloncestístico, ni siquiera del mundo deportivo. También es un blog para hablar de otras cosas y hoy me apetece hacerlo de la cantidad de compañeros y amigos que tengo en dos medios de comunicación que se van muriendo poco a poco.
            Uno ya lo ha hecho y el entierro definitivo es el 15 de enero. ABC Punto Radio dio carpetazo a siete años de historia la semana pasada con un comunicado que le unía oficialmente a la Cadena COPE. Más bien, y para que nada se quede en el tintero, la cadena grande se comía a la pequeña. La COPE coge los postes de ABC Punto Radio y firman una fusión que hace desaparecer a la hermanita pequeña y que manda a los trabajadores al paro. Algunos, los menos, pero cuando digo los menos es la milésima parte de todos los empleados si llega, encontrarán cobijo en la Cadena de los Obispos. Pero un 99% de gente se quedará sin nada.
            Allí conozco a puros periodistas. Unos son compañeros muy allegados (David Guerra, Fran Paz, Javi Pérez Sala, Miguel Ángel Guijarro) y los hay que son amigos. Los llevo en el alma. Por eso sólo me queda decirle a Fran, a Arancha, a Marina a Pedro, que ánimo porque esto es ley de vida. Una vida muy puta la del periodista pero real como la vida misma. Una realidad que a veces no nos consuela que sea así de perra. A nadie le consuela que le claven un puñal. A nadie. Me consuela a mí, sin embargo, verles tranquilos, porque no están bien, pero al menos están tranquilos, reflexivos. Hablas con los cuatro y todos encuentran una realidad al margen. Llevan dentro la tristeza pero salen al exterior reforzados. Son fuertes y eso me anima. Estarán, por dentro, muy mal, pero para que no sufras, hacen ver que están bien. Una sensación rara. Tú les animas con todas las fuerzas del mundo y te acaban animando ellos a tí. Es tremendo. Es el habitat habitual de un periodista, más en estos tiempos. Es su terreno
            Estoy seguro que tendrán algo por muy complicado que parezca ahora. Estoy, incluso seguro, de que volveremos a coincidir en otro medio. Con los cuatro he compartido experiencias sobrecogedoras con cada uno de ellos. En un sitio y en otro, en lugares que nunca pudimos sospechar. Haciendo cosas inenarrables. Desde partidos en los sitios más rocambolescos hasta programas delirantes, ¿verdad Pedro?. Desde una entrevista a Fernando Torres en un Hotel a las afueras de Madrid hasta un partido de basket con un micrófono de juguete, pasando por cientos de programas con grandes protagonistas, ¿verdad Arancha?. Desde una Copa del Rey increíble en Bilbao hasta el Mundial que ganó España, ¿verdad Fran? Desde conocer a una periodista con un futuro inmenso en una charla que dí en un curso de narración, ¿verdad querida Marina?
Son parte de mi vida. Nunca les olvidaré.
     
       El otro medio que se va al garete poco a poco es la radio pública de todos los madrileños. Onda Madrid se muere poco a poco aunque aguanta más mal que bien. Cuando escribo esto llevan 140 horas seguidas en vacío sin que nadie dé una explicación. Dentro de nada 925 personas de todo el ente Radio Televisión de Madrid se irán a la calle en uno de los ERES más tremendos que se recuerdan. Y nadie hace nada.
             Me parece de elogiar la valentía de algunos de los currantes natos de esta emisora. Individualizo en Carlos Sánchez Blas porque es al que más conozco, un crack de esto del periodismo, un narrador como pocos. Un tipo que cobarde no es precisamente al denunciar en Facebook y twitter, trabajando todavía allí, que es una vergüenza lo que está sucediendo. Y lo hace porque, uno, es verdad y dos, tiene que decirlo ahora, en este momento, trabajando todavía en el Ente.
            Me acuerdo en Onda Madrid de gente enorme que me ayudaron mucho en mis comienzos. José Luis Poblador, Laura Cabrera, Alfonso Bernardo, el propio Carlos. Me acuerdo ahora de Rosa Vara de Rey, a la que he conocido por las canchas de basket y doy fe de la profesionalidad por bandera de la que hace gala siempre. Me acuerdo de Raquel Cordonié, técnico enorme. Por esos años teniéndote enfrente cuando uno está en directo. Se merecen lo mejor porque son gente que ama esto. Si no, no tendría dudas en dedicarle cincuenta míseros segundos a este artículo. Pero es que son de otra pasta.
            Y eso que considero que no hay muchas clases de periodistas. Los hay que aman la profesión y los hay que no la aman. Los que están viviendo por ella y los que dicen que la utilizan para vivir. Los que viven para trabajar en esto y los que trabajan para vivir de esto. No es lo mismo. Por eso, al ser dos grupos diferenciados, pero solo dos, nos cuesta tan poco ir en el mismo barco a los que vamos. No queremos sinvergüenzas en el periodismo, queremos compañeros, amigos. Esta profesión será perra por unas cosas, por las más, pero es fantástica por otras, quizás las menos, pero una de ellas es la cantidad de gente que te encuentras por el camino. Sólo tienes que quedarte con la buena.
           

           

miércoles, 19 de diciembre de 2012

El laberinto de Pascual



Arrasando por Europa, con sólo una derrota en la primera fase de la Euroliga y en un partido que ya no era trascendente, anda este Barcelona deambulando por las canchas en el torneo casero, con cinco derrotas en doce partidos (lo nunca visto) y con unos problemas tremendos para dar la cara. Esta contradicción es inexplicable por mucho que hayamos oído interesantes y sabias aportaciones en los últimos días.
            Una de ellas la dio el compañero de ABC, Emilio Escudero, el otro día en TIEMPO EXTRA en Es radio. “Quizá el Barça no encuentre motivación en la liga ACB”. Es cierto porque se pasea por Europa en canchas tan brutalmente complicadas como las de Lietuvos, Besiktas y, sobre todo, CSKA de Moscu. Pero, aunque verdadero, el argumento no tiene justificación desde el punto de vista profesional. Esa plantilla millonaria es para dar la cara en todas las empresas que se le presenten.
            Estamos ante un problema que Xavi Pascual no está sabiendo solucionar. Ya no vale con amarrar, con ser el equipo más hermético del continente. Ya no vale con defender a muerte porque, además, no se defiende a muerte. El Barça encaja 80 o más puntos en los últimos encuentros. Eso ya no vale. Le ha valido en ocasiones, le seguirá valiendo en otras, pero ya no sirve siempre.
            Y Pascual no encuentra la manera por la falta de juego interior, para mí brutal. Y hay hombres que pueden hacer eso pero no están dando el nivel. A Nathan Jawal se le ve de Pascuas a Ramos y a Ante Tomic, tras un comienzo bueno, se le sigue notando esa falta de carisma patente en el Madrid y ahora en el Barça, que puede llagar a ser descorazonadora. Porque así se puede definir la apatía de un tipo que es capaz pero que no quiere.
            Y en esas estamos en la jornada 12 de Liga Endesa con un problema para el Barça. La Copa del Rey. No parece peligrar pero la salida a Málaga y la visita del Madrid tal y como está el equipo de Laso pueden poner contra las cuerdas a un colectivo que ni en sus pesadillas más terribles, había pensado en quedarse fuera del corte tras la jornada 17. Vamos, que ni se lo habían planteado.
            Y puede buscar excusas Pascual en el rendimiento extraño de Marcelinho (unos días sí, otros no) en el estado físico general de Navarro, en Wallace, en Mickeal, en echar de menos a Ndong y a Vázquez, en todo. En que los equipos le han cogido el tranquillo a las exhibiciones defensivas del Barça, que valieron en 2010 para ganar Copa y Euroliga pero que se van quedando atrás con el paso del tiempo. Esto evoluciona, se puede ganar defendiendo, como no, pero como te pillen el truco vas listo. Los equipos ya saben que tienen que imprimir el ritmo alto, defender y correr, subir las líneas. Así se le hace un daño casi mortal a este Barcelona que no sabe ir rápido.
            Y eso, al final, será un problema. El grupo de la Euroliga en el Top 16 es de miedo, la Liga se ha puesto rara (cuatro derrotas en cuatro canchas TOP, Bilbao, Valencia, Vitoria, Gran Canaria), nunca estuvo tan mal a estas alturas en el torneo casero. La Copa, además, está lejos. Ir rápido en este deporte te da un plus, Ir lento es respetable, te hace ganar también, pero te quita frescura y capacidad de reacción. Esta velocidad del Barça es peligrosa para la Liga ACB. Tanto, que cuando te quieras dar cuenta estás a otra cosa y muy lejos de los de arriba. Lo tiene que cambiar el tipo del banquillo, alguien capaz, como ha demostrado siempre. Su obsesión por el basket le debe valer para salir de este laberinto.

lunes, 3 de diciembre de 2012

23 años sin Fernando Martín



Recuerdo aquella tarde de diciembre como si fuera ayer. Llovía en Madrid y, sobre las cuatro, un poco después de comer, en mi habitual rutina de escuchar la radio los domingos, algo me empezó a preocupar. José María García relataba como, de camino hacia el estudio de Antena 3 Radio, había observado un accidente mortal en la M-30 madrileña. Tras algunas pesquisas se empezó a rumorear con una fuerza tremenda de que el accidentado y fallecido era un jugador de la primera plantilla del Real Madrid de baloncesto. El rumor se hizo noticia sobre las cuatro y media. Era Fernando Martín.

Los goles, los estadios de fútbol que pasan a primer plano un domingo por la tarde eran secundarios aquel 3 de diciembre de 1989. Toda la información se basó entonces en la muerte del que para muchos era el mejor jugador de la historia del basket español. Asistimos a la llegada con cuentagotas de todos los compañeros de la plantilla al hospital, poco después de que, en el vestuario, se esperara con falsa esperanza a todos los componentes. Pero uno no iba a llegar.

Asistimos en televisión y radio al aplazamiento traumático de toda la jornada, del silencio en el Palacio de los Deportes, de la llegada de la madre y el padre de Fernando al hospital. De la reacción de los jugadores de la plantilla de fútbol que se enteraron de la muerte de Martín, en Vigo, en el descanso del partido que estaban jugando ante el Celta. Una tarde que yo recordaré siempre, de forma triste.

Y el día siguiente, leyendo sobre una cama del hospital Nuestra Señora de Loreto en Madrid, los periódicos deportivos. Esa mañana un accidente escolar me había obligado a pasar unas navidades algo incómodas. Y a tus catorce años piensas. "Joder, que fastidio lo de la pierna rota", sin reparar en que la tarde anterior, los auriculares de tu radio te relataban algo que sí era un fastidio, irrecuperable, algo que todavía, 20 años después, no llegas a comprender

Y me acuerdo ahora que se fue ese día una parte importante del baloncesto español. No sólo se mató un jugador, se mató uno de los que a mí me hicieron comprender que este deporte merece la pena, en muchas ocasiones, mas que el futbol. Y aquella tarde a este chico le dio por correr demasiado, por saltarse dos setos hasta impactar frontalmente con otro vehículo. Es la entrada a la M-30 viniendo de Barajas, en el Puente de Avenida de América y es una curva muy pronunciada. Iba a una velocidad desmesurada no se sabe por qué, o sí porque a Fernando le gustaba, siempre lo reconoció, hasta no entender que le podía traer un disgusto.

Pero Fernando, por lo que cuentan, siempre era así. Antonio, su hermano, siempre lo recuerda como un ganador nato, inconsciente pero coherente, alocado, pero tremendamente generoso con todo lo que le rodeaba. Un gran hombre. Un hombre que se atrevió a dar el paso a la NBA cuando era Dios en la ACB. Muchos no lo entendieron, incluso en la Federación, que cambió los estatutos, para no dejarle volver a la selección. Por eso, en los Europeos de Atenas 1987 y en los Juegos de Seul 1988, la selección no tuvo a Fernando.

A los 23 años de la muerte de Fernando todos le seguimos recordando. Audie Norris, pívot del Barça y gran rival de Martín, también. Hace tres años escribió en EL MUNDO una columna sobrecogedora. Se mataban en el campo, se odiaban deportivamente, pero Audie fue uno de los primeros en la Capilla ardiente, llorando como un niño la pérdida de su amigo del alma, de su rival acérrimo. Una historia de amistad llevada a las últimas concesucnecias.

La ACB también le recuerda con homenajes estos días y el domingo en el derbi de los dos equipos de su alma, Estudiantes y Real Madrid. Martín, con acento en la I, no lo olviden, porque a Fernando siempre le gustó que guardasen el apellido cuando fue a jugar a EEUU, no fuera a ser que los americanos le quitasen la tilde y lo pronunciaran sin ella, Martin. El ego de Fernando no lo hubiera consentido