viernes, 10 de mayo de 2013

Un duelo histórico en su máxima expresión


Barça y Madrid reviven esta noche el choque de 1996, único precedente entre ambos equipos españoles en una semifinal europea / El CSKA de Messina, que se mide al actual campeón Olympiakos, gran favorito al título

Un 9 de abril de 1996 se vieron en París, en el último precedente en semifinales entre Barça y Madrid. Esa guerra la ganó el Barça por agotamiento físico del Madrid (Obradovic no hizo ningún cambio los 25 primeros minutos del partido) y el Madrid se dejó quince puntos que había agarrado en la primera parte. Dos días después el Barçafue atracado por la FIBA con aquel tapón ilegal de Vrankovic a Montero. Son historias del pasado, pero que reviven esta noche en el 02 de Londres (21.00 h, La 1) en busca de la final del domingo, la segunda en cuatro años para el Barça, la primera en 18 para el Madrid.
            En 2010 fue campeón en París el Barça, desde 1995, en Zaragoza, no lo es el Madrid. Los dos curiosamente mataron a la misma víctima en su último título, el Olympiakos. Hoy los griegos, actuales campeones, estarán presentes en Londres pero jugarán con papel de derrotados en los pronósticos ante el gran CSKA de Moscu, para muchos el gran favorito, el domingo.
            Para la semifinal hispana de esta noche todo se conoce de todos. Incluso Pascual, muy fan de las variantes tácticas tanto ofensivas como defensivas, dijo ayer en la rueda de prensa que “no es fácil sorprendernos entre nosotros. Hemos trabajado mucho los dos equipos, pero nos conocemos tanto que serán muy poco habituales las sorpresas tácticas”. Laso le secundó en esa idea. “creo que somos candidatos los dos, pero no será fácil estar en la final. Ha habido de todo este año, victorias suyas y nuestras”
            Es verdad que se han enfrentado cuatro veces y han ganado dos partidos cada uno. En la Supercopa y en un clásico venido a menos, hace dos semanas, ganó el Madrid y en el partido de ida de Liga y en los cuartos de la Copa, ganó el Barça. Tienen rencillas los dos de la gran final del año pasado donde se impuso el Barça en cinco frenéticos partidos y tienen recuerdos de la final de Copa que le arrebató el Madrid al conjunto culé, en el Palau Sant Jordi.
            Pero este partido es distinto. Para empezar Jawai será duda hasta última hora y si juega será infiltrado. También son duda Wallace y Sada y Mickeal es baja sabida. Con esos problemas el Barça podría tener miles de sobresaltos tanto en el juego interior como en la dirección de equipo. 40 minutos para Huertas y Jasikevicius son muchos. Que nadie ayude a Tomic con solvencia, es para temblar.
            En el Madrid todos listos y preparados para un gran reto, el que tiene el club blanco, fuera de la élite desde 1995. Muchos dicen que sería sorpresa que ganaran este año. No hay interior de solvencia ante pivots, por ejemplo de CSKA (Krtic, Kaun). Pero no parecería un resultado de otro mundo si los blancos levantan la Copa el domingo a eso de las once de la noche. Mirotic está de vuelta, Slaughter y Begic han mejorado prestaciones y el perímetro es el mejor de Europa si está fino.
            Con estos parámetros saldrán los dos españoles a la pista del mastodóntico escenario londinense, sede de la épica final del 12 de agosto en los Juegos Olímpicos entre España y EEUU. Saldrán ya sabiendo quien es el rival, resultado del gran partido, repeticion de la final del año pasado, entre CSKA y Olympiakos. En Estambul los griegos dieron una sorpresa de magnitudes bíblicas. Hoy los rusos son grandes favoritos. Y los aon con Messina, que puede ganar su curta Euroliga tras las conseguidas en 1998 y 2001 con la Kinder de Bolonia, y en 2006 y 2008 con su equipo de ahora. Ayer el italiano revolvió un poco el pasado para compararse a Mourinho en la presión que había tenido de la prensa en el Real Madrid.
            Con un favorito ruso (Papaloukas, Kryapa, Jackson y, sobre todo, Teodosic, están a un nivel excelso) y con la esperanza española, que no se nos irá hasta el domingo por la noche, se encara esta Final Tour, la primera en Londres, algo que no ha debido gustar a los londinenses, que no saben en un 54% que se celebra este fin de semana este evento. Preguntados ayer, un poco más de la mayoría no sabía de qué hablaba el periodista. La FIBA debe mirarse estas cosas porque no son de recibo en ningún caso.
              

lunes, 8 de abril de 2013

El periodismo


Nunca me pusieron una pistola en la cabeza para estudiar periodismo. Todo lo contrario. La vocación te viene años antes de empezar la carrera. Mal vas si la estudias porque es lo único que te queda o porque no tienes otra cosa. No, esto va en la sangre y lo vas descubriendo con el paso de los años.
Por eso siento que la profesión va mal. Es evidente. Malos sueldos, malas perspectivas, horarios larguísimos, apenas con excepción. Malos modos a veces, malas artes en algunos, malas sensaciones muchos momentos. Pero insisto. No me pusieron una pistola en la cabeza.
La profesión va mal y me doy cuenta hace tiempo. Sobrevivimos más que vivimos el día a día. Hacemos lo que podemos en una auténtica jungla que es la sociedad en general. Nuestra profesión, bendita como decía José María García, un maestro en todo, es una jungla en sí misma, pero hay que rechazar lo malo, sobrellevarlo y salir al exterior, con fuerza. Es la mayor de las ilusiones, el mayor de los retos. Que ante numerosos obstáculos, salgas adelante y un reportaje, noticia, crónica, lo que sea, salga contigo.
La profesión es una mezcla de sensaciones. Es no querer salir de casa un día, y no querer entrar en ella a la jornada siguiente. Es mandar todo a la mierda un día. Comerte el mundo otro. Encontrarte en tu medio o fuera, a ese amigo que es más amigo que cualquiera de tu rutina diaria porque le ves más que a tu familia, compartes más que con cualquier otra persona. Es encontrarte al imbécil de turno que te pone trabas a todo. Ese amigo que lo será siempre, aquel que dejará de serlo por clavarte una puñalada. El pánfilo que no llegará a nada, el becario que vive por esto, el que cobra una pasta y se queja. Es darte de bruces con el que vive por contar cualquier cosa, y toparte con el que cuenta cualquier cosa, la mayoría de las veces mentiras, por vivir de esto a cualquier precio.
Nunca llegarás a sorprenderte del todo porque todo forma parte de este mundo. Las cosas más increíbles que puedas vivir las vivirás siendo periodista. Yo he visto en medios como un tipo le ha tirado una máquina de escribir a otro de un cabreo. He visto detalles que te ganan para toda la vida, detalles feos, ese tio al que das la mano y se coge el brazo entero. Pero también a ese que irá siempre contigo. Que nunca te fallará.
Al veterano de casi sesenta años haciéndote el favor de tu vida y chicos que apenas llegan a veinticinco diciendote que eres gilipollas. Y tu te callas claro porque no merece la pena. Esos serán los que vivan de esto por lo civil o por lo criminal pero a cualquier precio. Aquellos, los menos, serán o habrán sido los que viven por y para esto, que es muy distinto.
Pero en el fondo todo es correcto. Todo lo dicho antes lo llevas dentro porque quieres ser periodista, te hiciste periodista por estas cosas aunque estés a tiro de úlcera casi siempre. Pero esta bendita profesión es lo que tiene. Y que siga así, amigos. Porque es maravillosa. Digan lo que digan, aunque vaya mal. Seguirá siendo tremendo sentir lo que es esto.
            

lunes, 11 de febrero de 2013

Apuntes de la Copa del Rey


FIRMA INVITADA



MARIANO GALINDO

Más allá de los pitos proferidos en diferentes momentos de la final , 
de los que se ha hablado demasiado ya, y que tristemente constatan que 
el baloncesto también ha caído en las garras de la mala educación, como 
escribe Fernando Ruiz en Eurosport.es, hay algunas cosas destacables, en 
el plano deportivo, de una Copa del Rey Vitoria 2013 que se ha vuelto a 
saldar con un éxito organizativo. Y para el poco esfuerzo que hizo TVE 
en cuidar su producto, la audiencia de la final no le fue nada mal. 

 El gran triunfador, evidentemente, es el Barcelona Regal. Costó sacar 
un MVP porque la actuación coral a lo largo de todo el torneo fue la 
clave de la victoria. Cuando no aportaba uno lo hacía otro y Mickeal se 
llevó el galardón individual quizá por su buena final y su excelente 
partido de cuartos. Navarro volvió a demostrar que cojo es mejor que la 
mayoría de jugadores de Europa sanos; Pascual creo que disipó cualquier 
duda de su valía al recomponer y hacer jugar bien a un plantel que hace 
un mes era ridículo en su disposición sobre la pista. Pero este Barça, 
excelente Huertas en el timonel, da otro brío al equipo ante la ausencia 
de otros bases que puedan cambiar ritmos de partido, es un conjunto 
ganador. Ellos nunca lo dudaron, muchos de nosotros quizá sí. Pero decir 
que iba de tapado, excesivo.

Buena Copa también para el Valencia Basket. Las finales solo se pueden 
perder si las juegas. El club taronja volvía a una de Copa siete años 
después. Le faltó un último empujón competitivo, quizás afectado por lo 
relativamente fácil que lo tuvieron en cuartos y por momentos, en semis. 

 Esta cita nos aporta cosas interesantes, como la definitiva 
consagración de Faverani en un torneo donde ha habido mucho protagonismo 
de pívots. Ahí, para un Herbalife Gran Canaria que hizo historia al 
acceder a su primera semifinal, brilló Xavi Rey, que si nada se tuerce 
deberá volver a la selección en verano. Y nos sirvió igualmente para 
observar el buen nivel por momentos de Pleiss, la torre alemana del Caja 
Laboral, buen semifinalista cuyo único error fue el último cuarto de su 
partido ante el Barça. Ahora que yo me pregunto también por qué no juega 
Cabezas con Tabak, pero eso quizá de para otro post. 

 No podemos decir que el CAI Zaragoza fracasase, porque mérito era ya 
estar pero su corta estancia nos recordó a la del Blancos de Rueda en 
Madrid 2011.

De los que se fueron a casa en cuartos, la bomba clara fue la del Real 
Madrid, aunque con el paso de los días, pues el suyo fue el partido que 
abrió la competición, los análisis han dejado un poso de que hay que 
relativizar. Sí, es un fracaso caer cuando eres el máximo favorito, pero 
se hizo con el a la postre ganador, tras dos prórrogas y porque no se 
cerró bien un rebote defensivo. Un tiro al aire que salió mal. Y punto.  

En mi post de www.zoomnews.es ya analicé debidamente el encuentro, pero 
es cierto que 17 triples son muchos para Llull y que Rudy debería haber 
aparecido más y mejor. O que Laso falló en algunas cosas. Todo 
cambiable, solucionable para el futuro, como el tema del juego interior. 
El Madrid debe hacer algo ahí. Quizá Begic tenga las horas contadas. No 
me extraña.

Por último, el Asefa Estudiantes se la pegó pero bien y principalmente 
por la ausencia de English, en el aseo del hotel roto por dentro 
mientras sus compañeros viajaban al partido físicamente, que no en 
espíritu. Ese lo dejaron en sus habitaciones. Dio pena ver a un 
Estudiantes que precisamente se caracteriza por todo lo contrario, 
rendirse y hacerlo tan rematadamente mal. El peso de English es 
demasiado. Y el Uxue Bilbao Basket, tropezón frente a un Herbalife con 
más hambre. El cuadro bilbaíno no es el que era, ha perdido a un Aaron 
Jackson que tenía mucho peso, pero su eliminación pronta deja un regusto 
amargo porque es un equipo al que afortunadamente, por sus éxitos 
recientes, se le 
exige mucho cada curso.



* Mariano Galindo es periodista de www.zoomnews.es

Tapado, pero campeón


El Barça consigue la Copa del Rey cuando no entraba en casi ningún pronóstico / Vence en la final a un Valencia que se desplomó en los últimos doce minutos / Mickeal, MVP


Escondido llegó a Vitoria, sin hacer ruido, sintiéndose no favorito. Como si la historia de este club no le obligase en esta cita a estar ahí, entre los mejores. La situación en Liga no era buena, pero es verdad que estaba ascendiendo. En esas condiciones se encontraba el Barça el miércoles y, de repente, el domingo, es campeón. Como un asesino silencioso. Sufrió en el primer partido pero ajustició cómodo a sus dos siguientes rivales.
            Ha ganado el Barça su 23ª Copa e iguala al Madrid en títulos. Es la tercera de Pascual, la tercera de Mickeal, la sexta de Navarro. Ayer Juan Carlos no apareció. Cero puntos fallando sus dos lanzamientos de dos y sus seis triples. Pero acabó, de un plumazo, con el mito (verdadero, ahí están los datos y los partidos) de que sin él el Barça no podía ganar. Vaya si ganó y convirtió en realidad la opción de que sin él, el equipo culé aspira a todo también. Y eso que Navarro es mucho Navarro.
            Fue ajustada la final hasta la segunda parte, hasta que se le acabó el físico al Valencia, hasta que los levantinos creyeron en el milagro. No hubo forma. A partido largo e intenso gana el Barça por una cuestión normal. Hay más plantilla y eso que los de Perasovic no la tienen mala. Es un buen equipo que aspirará a todo en Liga (es actual semifinalista) aunque tenga altibajos en la competición.
            Pero el equipo azulgrana es más profundo, más largo. A seis minutos del final del tercer cuarto anotó Oleson un mate que culminaba un 7-0 de parcial y que ponía a los culés 13 arriba (52 – 39). Ya se le acababa el fuelle al Valencia y eso que Perasovic lo intentó parar con un tiempo muerto. 61 – 53 antes de entrar en el cuarto definitivo. Oxígeno todavía, pero sensación de que no iba a poder ser.
            Y sin Navarro salió Mickeal en el Barça (MVP), Tomic, Oleson, Marcelinho. El brasileño maneja como quiere un partido de basket. Pudo con todo, impuso el ritmo. Enfrente ya no había fuerzas. Ni Rafa Martínez, ni Pietrus, Ni Lischuk, lastrado ayer con tres faltas en doce minutos. El Barça se fue definitivamente en el marcador tras triple de MIckeal (73- 57). Todo se había acabado.
            Consiguen los de Pascual una Copa de mérito, que empezó a tocar ganando al Madrid el jueves. Ese partido marcó todo. Le dio confianza al equipo, que ganó casi de manera convincente al anfitrión y ayer la final a un Valencia inferior. Llegó a Vitoria de tapado y eso que es un grande, pero sale de la capital alavesa como alternativa a todo. Tiene de todo y bastante bueno. A nadie le extrañaría que esta racha negativa que ha pasado diciembre y enero sea sólo una anécdota. El Barça luchará por los dos títulos que quedan, sin duda. Que nadie entierre a este grande que lo sigue siendo. Eran justas las críticas hechas al equipo a la hora de hacerlas. Pero también es claro que la plantilla se ha dado cuenta, ha reaccionado. Todos han reaccionado, incluido un aletargado Pascual en un momento de la temporada que ha emergido como un estratega en momentos claves. Era evidente.

domingo, 10 de febrero de 2013

El Barça siempre aparece


Los azulgrana ganan al Caja Laboral y disputan hoy su cuarta final de Copa consecutiva / Valencia, su rival, despachó a Gran Canaria con facilidad


            Se le había enterrado poco antes de empezar la cita de Vitoria. Pero este Barça siempre vuelve. Siempre está con los mejores porque es uno de los mejores. Nunca hay que darle por muerto. Resucita cuando menos te lo esperas y entonces te clava la puñalada. Por cuarto año consecutivo el equipo de Pascual está en la final de Copa. Como si no costase, como si no hubiera esfuerzo, pero ahí está.
            Fue, además, en un ambiente hostil, con el Buesa Arena enloquecido por acompañar a su equipo a la final para hacer bueno el factor local, pero ni por esas. El Barcelona sabía lo que se jugaba, no valía con eliminar al Madrid en cuartos, el trabajo debía ser más minucioso. Y ganarle al Caja Laboral una semifinal en su propia casa era lo perfecto, claro que ahora tiene que terminar la labor ante el buen Valencia Basket de Perasovic. Dicen algunos que es una final muy desigualada, opinión que comparto en parte. Es favorito el Barça pero ojito.
            La semifinal entre vascos y catalanes fue tremenda, no tanto como el partido de cuartos ante el Madrid, pero intensa hasta el límite, con más defensa, con algún fallo más y mira que hubo el otro día, pero de baloncesto vivo, de fuerza física. Con los vascos por delante hasta el fin del tercer cuarto pero con el Barça demostrando estar siempre. Con una gran defensa de los locales a Pete Mickeal, uno de los héroes del jueves, desaparecido ayer. Pero entonces apareció Navarro (quién dudaba de que iba a aparecer) con sus 20 puntos y dejando heladas las opciones de Baskonia.
            Fue una primera parte de sensaciones, con los de Tabak marchándose 16-7 en un primer parcial esperanzador pero tempranero. Reaccionó el Barça que se puso por delante pero los arrestos locales dejaron el 39-35 antes del descanso. Fue una parte con buenas cosas de Heurtel y San Emeterio. Con el descubrimiento casi total de un buen jugador como el alemán Pieiss.
            Pero la segunda fue distinta. Mantuvo la distancia el Barcelona y al Caja Laboral se le empezaba a notar algo de cansancio, extraño porque el cuarto de final agotador lo había jugado el equipo de Pascual. Aún así ventaja vitoriana 57-55. Pero en el último cuarto al equipo local se le fundieron los plomos. La buena selección de tiro culé, unido a una gran defensa y a una precipitación extrema de los de Tabak hicieron posible un parcial de 0-14. en los primeros cinco minutos. Ahí se le fue la vida al Caja Laboral, hundido en la presión eterna del anfitrión de la Copa (1 victoria en 31 años).
            Aguantó el Barça el tirón hasta el final y nunca dudó de su victoria. Ahora se las ve esta tarde ante Valencia que ha finiquitado muy plácido a sus dos rivales hasta ahora. Ayer despachó a Gran Canaria con una seriedad que puede llegar a asustar al Barça en la desigualada final. Los de Perasovic son la mejor plantilla de ese lado del cuadro llamado débil y que ha demostrado que es posible llegar a una final de Copa sin despeinarse casi. Se cambiaría el Barça por el Valencia en cuestión de cansancio, menor en los levantinos. Se cambiaría el Valencia por la plantilla. Final bonita de todas maneras.
            Y, como en los últimos cuatro años, el Barça, primera vez en la historia que eso pasa porque en la Copa es muy complicado hacer un repoker de finales consecutivas. Pero siempre está ahí, con las pilas cargadas, con la sensación de que, aunque le entierren, siempre vive. Por Navarro, por Mickeal, por Tomic o por Pascual pero siempre está. Enfrente el Valencia que ha estado en dos finales de Copa. Ganó en 1998 con Nacho Rodilla como MVP, perdió la de 2006, la última que jugó. Hoy intentará cambiar la historia pero será difícil.

viernes, 8 de febrero de 2013

Un rodillo ante una marioneta


            Valencia Basket arrolla a Estudiantes en una exhibición defensiva y se clasifica a semifinales / Los madrileños notaron en exceso la baja de English, con un proceso vírico 


Empezó a perder Estudiantes el partido por la mañana, cuando en el desayuno, Chus Vidorreta recibió la peor de las noticias. Carl English había estado vomitando toda la noche y tenía dolor en todo el cuerpo. Un proceso vírico se cargaba a la estrella colegial. Malísima noticia, casi una premonición de partido decepcionante, nulo. Como así fue.
            Lo empezó a ganar el Valencia con la confirmación de la baja, dos horas antes del choque. English se quedaba en el hotel, ni se vestía. Y lo certificó el equipo de Perasovic con una defensa brutal en el encuentro, una de las mejores en el campeonato. En este partido dejó en 59 puntos a los madrileños, relajándose en los últimos cuatro minutos. Podía haber sido peor para Estudiantes.
            Por supuesto que contribuyó el desquiciante partido de Asefa, el peor del curso sin duda, justo en el momento que más se pedía que estuvieran. Venían bien en Liga, el cuadro era un regalo, pero no lo aprovecharon. Los colegiales nunca llegaron al partido. Ni en el primer cuarto, el más igualado, tuvo la sensación el espectador de que había partido. Ya lo de los cuartos siguientes pertenece a la historia del disparate estudiantil. Con pérdidas de balón, malas defensas, malas selecciones de tiro, nula atención en el rebote. Esto es la Copa, es basket. Si no estás, te borran del partido.
            Cogió el Valencia Basket 15 rebotes ofensivos, una barbaridad, y defendió. Con eso, que parece poco pero que es mucho, le valió para descuartizar vivo a su rival. Centrado en una gran defensa, los de Perasovic han presentado su candidatura en esta Copa. Cuidado con este lado del cuadro que va a aprovechar el cansancio del Barça primero y del que gane la semifinal entre catalanes y baskonistas, que será apasionante, tensa. Ahí tiene el finalista de esta parte, la opción de su vida, la de ganar la Copa.
            No apareció nadie en Estudiantes, ni siquiera Gabriel o Granger, mal ayer. Ni siquiera Jaime Fernández, Kuric, Barnes, Nogueira, muy nervioso. Nadie hizo nada. Vidorreta veía perplejo el partido en el banquillo. Tampoco supo hacer nada. Carl English pesaba demasiado.
            Apareció Faverani en Valencia, 23 puntos, 11 rebotes, inmenso el brasileño en la zona. Pero la defensa fue la que ganó el partido. El Valencia le concedió a Estudiantes muy pocos tiros cómodos. En eso se ve la actitud defensiva de un equipo, no que el rival anote poco porque lo han podido hacer tirando mal. Se trata de anotar poco, tirando poco y eso es lo que consiguió Valencia con su rival.
            Se marcha la Demencia decepcionada de otra Copa. Las últimas siete veces que han estado en la Fase Final se han marchado cinco el primer día y dos en semifinales. Habían venido 2.000. Nunca fallan pero el equipo sí lo hizo ayer. No está ahora el club para pedirle grandes cosas, pero sí que hubiera comparecido en Vitoria, al menos, a la hora del partido. Y no lo hizo.

jueves, 7 de febrero de 2013

Un partido para la historia


 El Barça rompe los pronósticos y vence al Madrid tras dos prórrogas y uno de los mejores clásicos de los últimos años / Rudy y Navarro, desaparecidos, dejaron lo estelar para Tomic, Mirotic y Mickeal 
            

Y a las primeras de cambio, las quinielas rotas, los pronósticos destrozados tras un partido para el recuerdo de la historia. Fue épico, sublime. Dos prórrogas y victoria del Barça. Ese Barça que siempre vuelve, que siempre está aunque no se le esperaba demasiado en esta cita de Vitoria. Siempre se dijo esta temporada que el equipo que le mantuviera a los de Laso el nivel anotador, le podía ganar. Pues ha pasado esta noche. El Madrid, roto en la decepción, la primera de la temporada, aunque por el nivel de juego mostrado no se esperan muchas más. Pero Laso tiene cosas que decirle a sus jugadores.
            Por ejemplo a Rudy, casi desaparecido en el partido. Incluso negado, ahogado por la responsabilidad. Hubo momentos del partido en el que el jugador franquicia era o Llull o Mirotic, pero no el mallorquín. Mereció un sitio en el partido Rudy pero le costaba. Aún así, cuando hay calidad, se nota. Dos canastas suyas al borde del final de la primera prórroga mantuvieron al Madrid en el encuentro.
            Casi nunca defrauda un clásico y menos en unos cuartos de final de Copa. Incluso en los últimos años cuando ha habido victorias claras de uno y otro ha habido buen espectáculo porque el equipo de turno exhibía en el pabellón un portento de poderío físico y efectividad. Pero ya cuando el partido es igualado no hay humano que se lo pierda. Este Madrid – Barça ganado por los catalanes a las primeras de cambio en la Copa ha sido un espectáculo.
            No hubo tregua desde el principio. El 0-5 inicial del Barça, la remontada del Madrid, el 23-32 que ponía para los de Pascual la primera diferencia seria. La gran virtud del Madrid cuando se pone a defender y sigue sabiendo atacar. El 35-34 para los blancos. El 46-49 del final de la primera parte. Un primor de baloncesto. Incluso los árbitros se unieron al espectáculo, en la parte negativa. La intensidad del segundo cuarto merece un monumento. Tanto como la ineptitud de sólo ver una falta en el bando culé y 8 en el blanco. Algo no cuadra. Como no cuadró que el Barça llevara cinco faltas en los cinco primeros minutos del tercer cuarto. Y por ponerse algo pijoteros, las últimas acciones del partido donde hubo diversos miedos a pitar.
            Y en la segunda parte todo siguió igual. Lorbek, Mirotic, Carroll, Mickeal, todos acertadísimos. Un buen partido ganado también desde el banquillo por Pascual en la guerra de ajedrez con Laso. En el tercer cuarto decidió el Barça que también se podía jugar lento, a menos ritmo. Como si dominara el encuentro, algo inaceptable por el rival siempre y más al empezar el partido. Algo impensable, pero los de Pascual manejaron a su antojo ese parcial. Aún así sólo sacaron un punto de rédito y antes de afrontar la guerra final el Barça ganaba 60-64.
            La alarma para el Barça salto a siete minutos del final con la cuarta de Mickeal pero no saltó en el banquillo porque Pascual le mantuvo en pista. Una idea buena pero arriesgada porque Pete es un jugador que puede estar tranquilo pero un partido como estos… Le salió bien la jugada a Pascual y Mickeal no fue eliminado, aguantó. Como aguantaron los dos, épicos en un final de infarto. Con empate en el marcador gracias a que el Madrid remó a contracorriente, Tomic, casi en lo único que hizo mal en el partido (20 puntos, 9 rebotes) lanza precipitado y falla y Llull no acierta con la defensa en zona de Pascual. Prórroga
            Y luego en el tiempo extra seis arriba el Barça, a dos y medio del final con canasta de Marcelinho. Partido casi ganado, pero el Madrid remonta y se pone arriba en un minuto y cuarenta segundos. Con 50 por jugar el Barça falla la canasta que le aparta casi definitivamente de la final, pero aún quedaba la bala del milagro. Con tres arriba para el Madrid con cinco segundos por jugar, Lorbek recibe falta, anota el primer tiro, falla el segundo en una jugada muy abrupta (quizá ilegal), Tomic coge el rebote y con décimas en el marcador Erazem vuelve a dar oxígeno al Barcelona. Empate milagroso. Tremendo.
            Y para la segunda prórroga algo más cerebral. El Barça manejó demasiado bien para los intereses blancos el encuentro. Estas cosas da la sensación de que pueden ser los únicos flecos que le quedan a Laso por cubrir. Pero pueden ser muy importantes de cara a lo que resta de temporada. Fue el equipo de Pascual mejor cuando había que serlo, más tranquilo. A pesar de todo el Madrid estuvo siempre en el partido gracias a los triples de Llull con dos en el último minuto (17 intentados, récord en la Copa, con cinco aciertos) c, incluso con uno abajo (101-102) tuvo Hettsheimer la oportunidad para ganar pero falló. A tres segundos Marcelinho anotó dos tiros libres para situarse 108-111. Fue muy largo el triple de Llull para empatar, demasiado para otro milagro. Ese nunca llegó para el Madrid. Y quizá, analizando el partido, sean demasiados 38 triples intentados. Diez tiros libres fallados de 26 intentados. Son valoraciones que hará Laso, pero seguro que estarán en su agenda