Los colegiales pierden de nuevo ante el Cedevita, que fue mejor en toda la eliminatoria / La ansiedad, principal problema ayer
ASEFA 72 - 81 CEDEVITA ZAGREB
Ante 13.500 espectadores y ante miles de ilusiones que lo seguían por televisión, se quedó Asefa Estudiantes a las puertas de una Final Four europea. No contuvo bien la ansiedad el cuadro colegial, y jugó muy acelerado todo el partido. Quizá venía tocado de la ida, cuando dejó escapar 17 puntos de ventaja, pero también es verdad que el Cedevita de Zagreb no es un mal equipo,
Es verdad que los croatas son lo que son. Es decir, un bloque que juega muy previsible pero como dijo en rueda de prensa Aza Petrovic "es muy incómodo jugar contra nosotros, que no jugamos con hombres altos, sino abiertos". Y tenía más razón que un santo porque cuanto más arcaica es la forma de jugar de un rival, más dificultades te ponen, por la falta de costumbre. Así juega el Cedevita con cinco hombres abiertos todo el partido. Si no tiran de tres, pues penetran. El fallo de Estudiantes fue dejar penefrar en exceso.
Porque lo más cerca que estuvo Asefa de darle la vuelta a la eliminatoria fue el 14-6 de Jiri Welsch. A todas luces insuficiente porque el equipo croata se dio cuenta enseguida que los colegiales jugaban sin cerebro, con mucha ansiedad y con las ganas de tener remontados los nueve puntos ya desde el principio. Mala cosa.
Y así fue como entre Draper y Wright le dijeron a Estudiantes que esto iba a ser difícil. 25-26 en el primer cuarto, 42-41 al descanso. Sólo el 37-32, tras triple de Ellis puso otra vez a Vistalegre a morir. Pero la vuelta del descanso dejó a todos en evidencia. Era una empresa mucho más complicada de lo que se había vendido. Los croatas manejaron el tempo del encuentro y le atraparon a Estudiantes 30 rebotes en defensa, una auténtica salvajada.
Al finalizar ese tercer cuarto la ventaja era de tres para los de Petrovic y sólo quedaba un cuarto. Había que apelar a la épica que, ni siquiera en un Vistalegre que rozaba el lleno, llegó. El equipo local perdió definitivamente los papeles aun cuando pudieron poner algo de emoción con la canasta de Oliver (70-69). Pero ya nada había que hacer. El basket control de los últimos minutos por parte del Cedevita esfumó el sueño para los colegiales.
Hubo que aceptar al final que "fueron mejores y que no hemos tenido apenas oportunidades, casi en la eliminatoria". Casimiro en rueda de prensa parecía resignado pero el técnico tuvo tiempo para sacar algo positivo de la competición. "Ha valido para hacer equipo, para darnos cuenta de que podemos llegar a metas grandes". Para él, la meta próxima es clasificarse a los play off y volver a jugar el año que viene entre semana. Sería bonito para la institución
Un blog de baloncesto en el que podrás encontrar columnas de opinión, crónicas, firmas invitadas, noticias y rumores sobre el mundo de la canasta
jueves, 31 de marzo de 2011
miércoles, 30 de marzo de 2011
El Madrid se pone serio
Gana en Valencia y podría decidir mañana en La Fonteta / Un magistral último cuarto de los visitantes decidió el partido / Fischer y Tomic, 19 y 17 puntos, claves
TERCER PARTIDO. POWER 66 - 75 REAL MADRID
Hay cosas en el Madrid que te hacen creer en el equipo, que te hacen olvidar fiascos recientes, que te hacen estar pendiente de que algo va a pasar y, en bastantes ocasiones, es bueno. El equipo de Molin se presentó ayer en la Fonteta para sacar el orgullo que se le presupone a una sección olvidada en Europa desde que en 1996 apareciera en su última Final Four. Ayer la historia presente de este club dio un giro radical y se volvió a parecer a lo que era. Ganó en Valencia, recuperó el factor cancha y está con pie y medio en la fase final de Barcelona.
Y todo sucedió porque sí, porque la laureada historia del Real Madrid exigía partidos como este. Aunque tocó sufrir, demasiado, porque el ambiente en la cancha levantina era un suplicio para el rival de turno y porque en los primeros quince minutos del partido, el Madrid anduvo desaparecido. En ese momento, mediado el segundo cuarto, 29-18 para Power y los blancos hundidos. No funcionaba Llull, inédito en la primera parte, no estaba Tucker, no aparecía nadie. Sólo Tomic, autor de 13 puntos hasta el intermedio y de 17 al final. Pero se reactivaron los blancos justo cuando el tiempo apremiaba. De ahí a la marcha a vestuario, 5-13 para un esperanzador 34-31.
Y en la segunda parte aparecieron de nuevo los tirones típicos en esta serie. Primero dio el Madrid con un 0-8 de salida y contraatacó Power con un 10-0. Con el 51-43 y tres minutos de cuarto por jugarse, entendió el Madrid que era su hora, que si lo dejaban pasar, pensando en el jueves, iban a la tumba. Y reaccionaron.
Y ya nada valió en el Power en los últimos trece minutos de partido. Un triple de LLull puso el 51-48 justo antes de empezar el último periodo. Pero en la salida final, en el cuarto donde todo se decide, el Madrid decidió. 0-8 de salida (51-56), luego tras triple de Savanovic otro 0-8 (54-64). Aunque lo intentaba Power, mataba el Madrid. Un contragolpe finalizado por Llull puso el 62-73 a dos minutos. partido finiquitado.
En ese último cuarto majestusoso Fischer, genial Felipe. El americano con 9/10 en tiros de campo durante el match para 19 puntos finales. El cordobés agarrando todos los rebotes, poniendo ganas, lucha. Mandando desde la sombra en el partido. Un espectáculo.
Y así se encuentra la serie a falta de uno o dos partidos. Ha dado un golpe el Madrid lo suficientemente importante para volver a ganar en Valencia mañana, aprovechando el bajón moral de los de Pesic. Pero también la historia de la Euroliga y de las series a cinco partidos, nos acostumbra a quintos duelos deliciosos. En este caso sería el jueves 7 de abril en la Caja Mágica. De todas formas, el favoritismo se ha volcado drásticamnete. El Madrid no puede desaprovechar esta oportunidad que el destino le ha brindado. El destino y unos jugadores que ayer sí recordaron a los de antaño, cuando este club en basket era respetado y recordado en Europa.
TERCER PARTIDO. POWER 66 - 75 REAL MADRID
Hay cosas en el Madrid que te hacen creer en el equipo, que te hacen olvidar fiascos recientes, que te hacen estar pendiente de que algo va a pasar y, en bastantes ocasiones, es bueno. El equipo de Molin se presentó ayer en la Fonteta para sacar el orgullo que se le presupone a una sección olvidada en Europa desde que en 1996 apareciera en su última Final Four. Ayer la historia presente de este club dio un giro radical y se volvió a parecer a lo que era. Ganó en Valencia, recuperó el factor cancha y está con pie y medio en la fase final de Barcelona.
Y todo sucedió porque sí, porque la laureada historia del Real Madrid exigía partidos como este. Aunque tocó sufrir, demasiado, porque el ambiente en la cancha levantina era un suplicio para el rival de turno y porque en los primeros quince minutos del partido, el Madrid anduvo desaparecido. En ese momento, mediado el segundo cuarto, 29-18 para Power y los blancos hundidos. No funcionaba Llull, inédito en la primera parte, no estaba Tucker, no aparecía nadie. Sólo Tomic, autor de 13 puntos hasta el intermedio y de 17 al final. Pero se reactivaron los blancos justo cuando el tiempo apremiaba. De ahí a la marcha a vestuario, 5-13 para un esperanzador 34-31.
Y en la segunda parte aparecieron de nuevo los tirones típicos en esta serie. Primero dio el Madrid con un 0-8 de salida y contraatacó Power con un 10-0. Con el 51-43 y tres minutos de cuarto por jugarse, entendió el Madrid que era su hora, que si lo dejaban pasar, pensando en el jueves, iban a la tumba. Y reaccionaron.
Y ya nada valió en el Power en los últimos trece minutos de partido. Un triple de LLull puso el 51-48 justo antes de empezar el último periodo. Pero en la salida final, en el cuarto donde todo se decide, el Madrid decidió. 0-8 de salida (51-56), luego tras triple de Savanovic otro 0-8 (54-64). Aunque lo intentaba Power, mataba el Madrid. Un contragolpe finalizado por Llull puso el 62-73 a dos minutos. partido finiquitado.
En ese último cuarto majestusoso Fischer, genial Felipe. El americano con 9/10 en tiros de campo durante el match para 19 puntos finales. El cordobés agarrando todos los rebotes, poniendo ganas, lucha. Mandando desde la sombra en el partido. Un espectáculo.
Y así se encuentra la serie a falta de uno o dos partidos. Ha dado un golpe el Madrid lo suficientemente importante para volver a ganar en Valencia mañana, aprovechando el bajón moral de los de Pesic. Pero también la historia de la Euroliga y de las series a cinco partidos, nos acostumbra a quintos duelos deliciosos. En este caso sería el jueves 7 de abril en la Caja Mágica. De todas formas, el favoritismo se ha volcado drásticamnete. El Madrid no puede desaprovechar esta oportunidad que el destino le ha brindado. El destino y unos jugadores que ayer sí recordaron a los de antaño, cuando este club en basket era respetado y recordado en Europa.
viernes, 25 de marzo de 2011
La emoción como bandera
El resto de las eliminatorias refleja un 1-1 en el marcador / Escandalosa permisividad arbitral con Panatinaikos en el Palau, que desquicia a Pascual y a Navarro
Todas las eliminatorias empate a uno. Conclusión que no te puedes fiar del enemigo, aunque la eliminatoria esté imposible. Y es que así debería haber considerado Siena su cruce con el Olympiakos tras el demoledor 89 - 41 del martes. Ayer van los italianos y ganan por 17 en territorio griego. Que alguien lo explique. Bueno, lo explicó Simone Pianiggiani, técnico de Montepaschi que, tras el partido del martes encerró a sus jugadores en un hotel en Atenas. "Chicos, el jueves hay que ganar. Vosotros veréis como lo hacéis". Algunas veces con la sensación de ridículo bien calada en el cuerpo, te basta para salir el siguiente partido con las pilas cargadísimas.
También se a van a un cuarto partido, como mínimo las eliminatorias de los otros españoles. Ayer al Barça le ganaron el partido, el rival y los árbitros. La condescendencia arbitral con la defensa de Panatinaikos en el último cuarto rozó el escándalo. Del 57 - 50 al 58 - 64. Y todos pegando por allí sin que los colegiados usaran el silbato. Navarro se desquició y vio técnica al final de ese parcial. Ahora el Barça tendrá que ganar uno de los partidos en tierra hostil aunque lo haya hecho dos de las últimas tres veces que ha visitado el Oaka.
El Caja Laboiral se metió en un lío y viajará a Tel Aviv a sacar una victoria porque si no, faltará a su tercera Final Four consecutiva. Van a ser igualados todos los choques, como lo están siendo los de Vitoria. Ayer el equipo local tuvo el triple de partido pero la bola no quiso entrar.
Yo hago mis apuestas desde aquí y digo que Olympiakos, Caja Laboral y Barça estarán en Barcelona. Aunque ojo con Siena. Todo el mundo le dio por muerto antes de la eliminatoria y, por supuesto y no era para menos, tras el horrible primer partido. pero ahora... Cuidado con el ambiente tremendo de la cancha de los italianos. Cuidado a ver si Olympiakos, relajadísimo ayer, no se ha metido en un lío del que no pueda salir.
Todas las eliminatorias empate a uno. Conclusión que no te puedes fiar del enemigo, aunque la eliminatoria esté imposible. Y es que así debería haber considerado Siena su cruce con el Olympiakos tras el demoledor 89 - 41 del martes. Ayer van los italianos y ganan por 17 en territorio griego. Que alguien lo explique. Bueno, lo explicó Simone Pianiggiani, técnico de Montepaschi que, tras el partido del martes encerró a sus jugadores en un hotel en Atenas. "Chicos, el jueves hay que ganar. Vosotros veréis como lo hacéis". Algunas veces con la sensación de ridículo bien calada en el cuerpo, te basta para salir el siguiente partido con las pilas cargadísimas.
También se a van a un cuarto partido, como mínimo las eliminatorias de los otros españoles. Ayer al Barça le ganaron el partido, el rival y los árbitros. La condescendencia arbitral con la defensa de Panatinaikos en el último cuarto rozó el escándalo. Del 57 - 50 al 58 - 64. Y todos pegando por allí sin que los colegiados usaran el silbato. Navarro se desquició y vio técnica al final de ese parcial. Ahora el Barça tendrá que ganar uno de los partidos en tierra hostil aunque lo haya hecho dos de las últimas tres veces que ha visitado el Oaka.
El Caja Laboiral se metió en un lío y viajará a Tel Aviv a sacar una victoria porque si no, faltará a su tercera Final Four consecutiva. Van a ser igualados todos los choques, como lo están siendo los de Vitoria. Ayer el equipo local tuvo el triple de partido pero la bola no quiso entrar.
Yo hago mis apuestas desde aquí y digo que Olympiakos, Caja Laboral y Barça estarán en Barcelona. Aunque ojo con Siena. Todo el mundo le dio por muerto antes de la eliminatoria y, por supuesto y no era para menos, tras el horrible primer partido. pero ahora... Cuidado con el ambiente tremendo de la cancha de los italianos. Cuidado a ver si Olympiakos, relajadísimo ayer, no se ha metido en un lío del que no pueda salir.
El Power recobra la vida
Los valencianos ganan en Madrid gracias a un magnífico Omar Cook, autor de 20 puntos / Insuficientes 18 de Llull en un Madrid que no supo controlar el partido / El martes y el jueves, la serie puede decidirse en La Fonteta
REAL MADRID 75 - 81 POWER VALENCIA
El martes fue el día de Mirotic. Ayer, el de Omar Cook. Un base silencioso, que no hace ruido, que está sin parecerlo y que ayer anotó 20 puntos, incluidos cinco de cinco en tiros de tres, para dejar muy tocado al Real Madrid y llevar la eliminatoria a Valencia, donde la semana que viene este duelo puede decidirse.
Intentará el Madrid que no, que al menos pueda volver a la Caja Mágica el 7 de abril. O que sí, ganando los dos partidos en la Fonteta, algo muy complicado en estas eliminatorias tan igualadas. Ya nos parecía algo complicado ganar los dos encuentros de casa, como para ganar un par consecutivos lejos de tu entorno. No es lo normal. De hecho, las cuatro eliminatorias están empate a uno.
El de ayer en feudo madridista fue otro de esos partidos tremendos, como el del otro día. Ganado por seis puntos por uno de los equipos, como el otro día. Dotado de intensidad, defensa, tirones contínuos en el marcador, como el del martes. Pero ayer la moneda salió cara para el Power porque aprendió de los errores. Cerró el rebote y estuvo más inspirado. Ayer el trío Cook-Richardson-Savanovic fue autor de 50 puntos de los 81 del equipo. Ayer la defensa ahogó al Madrid, sobre todo en un gran tercer cuarto.
Y por parte del Madrid, qué extraño, todo lo contrario. Incidió en errores del pasado y perdió el primer partido en casa donde había algo en juego. El de Siena fue derrota pero sin nada en juego aunque, paradójicamente, tras él, se desatara en el Madrid la mayor tormenta de los últimos años y, quién sabe, quizá el principio del fin. Porque esta sección necesita Final Four. Lo que no parece probable es que Emanuelle Molin esté capacitado para llegar a ella con sus méritos. Quizá el Madrid llegue en un proceso auténtico de autogestión de los jugadores. Y si no, al tiempo.
Pero para ello los blancos deben rascar una victoria en Valencia, algo que no parecía probable el martes porque el Power pareció quedar tocado. Pero lejos de eso, los de Pesic salieron con la mentalidad que les otorga un técnico capaz, sensato, veterano. Qué diferencia si miras los dos banquillos, ahora. Porque evidentemente hace tres semanas hubiera sido distinto.
Sabía Pesic que las bajas de Claver y Augustine cierran muchas puertas, pero ayer se abrieron para los levantinos, solventando ese problema con defensa y con capacidad de sacrificio. Si tienes un problema intenta solventarlo con otras virtudes. El Power las tiene y, si están acertados, son un equipo temible. Cuidado, todavía peor que su rival, pero es que en baloncesto igualas los partidos si te lo propones.
Y el Madrid tendrá que rehacerse rápido. No ayuda en nada tener mañana un partido de ACB, porque seguramente los jugadores estarán deseando que llegue el martes. Si pudieran aplazar ese patido casero (mañana, 18.00 h ante Gran Canaria) lo harían. Falló ayer concentración en momentos clave. El Madrid jugó para ponerse once arriba a siete minutos del final del tercer cuarto (44-35). El Power se puso por delante en dos minutos con un monstruoso parcial de 0-11. Faltó en el Madrid determinación en algunos jugadores. Desesperante Velickovic sin ver aro, Tomic en la versión blanda, Mirotic, aceptable pero sin llegar a los límites del martes. Sólo Llull, autor de unos insuficientes 18 puntos. Pero quizá en Valencia sea referencia.
Como lo deberían ser los demás que ayer no parecieron estar. Prigioni, sólo algunos minutos, dominando el partido, con lo que es más frustrante para su equipo que no domine más, que no se haga dueño del partido durante gran parte de los minutos. Como se debería notar Molin más en los minutos decisivos donde el técnico sólo pide calma pero no aporta ninguna acción que se note de su cosecha, que tenga algún elemento táctico reconocible. Lo que digo, serán los jugadores los que se conjuren. Si es que, al final, se consigue el objetivo, algo básico para que este año sea algo, y no otro desastre.
REAL MADRID 75 - 81 POWER VALENCIA
El martes fue el día de Mirotic. Ayer, el de Omar Cook. Un base silencioso, que no hace ruido, que está sin parecerlo y que ayer anotó 20 puntos, incluidos cinco de cinco en tiros de tres, para dejar muy tocado al Real Madrid y llevar la eliminatoria a Valencia, donde la semana que viene este duelo puede decidirse.
Intentará el Madrid que no, que al menos pueda volver a la Caja Mágica el 7 de abril. O que sí, ganando los dos partidos en la Fonteta, algo muy complicado en estas eliminatorias tan igualadas. Ya nos parecía algo complicado ganar los dos encuentros de casa, como para ganar un par consecutivos lejos de tu entorno. No es lo normal. De hecho, las cuatro eliminatorias están empate a uno.
El de ayer en feudo madridista fue otro de esos partidos tremendos, como el del otro día. Ganado por seis puntos por uno de los equipos, como el otro día. Dotado de intensidad, defensa, tirones contínuos en el marcador, como el del martes. Pero ayer la moneda salió cara para el Power porque aprendió de los errores. Cerró el rebote y estuvo más inspirado. Ayer el trío Cook-Richardson-Savanovic fue autor de 50 puntos de los 81 del equipo. Ayer la defensa ahogó al Madrid, sobre todo en un gran tercer cuarto.
Y por parte del Madrid, qué extraño, todo lo contrario. Incidió en errores del pasado y perdió el primer partido en casa donde había algo en juego. El de Siena fue derrota pero sin nada en juego aunque, paradójicamente, tras él, se desatara en el Madrid la mayor tormenta de los últimos años y, quién sabe, quizá el principio del fin. Porque esta sección necesita Final Four. Lo que no parece probable es que Emanuelle Molin esté capacitado para llegar a ella con sus méritos. Quizá el Madrid llegue en un proceso auténtico de autogestión de los jugadores. Y si no, al tiempo.
Pero para ello los blancos deben rascar una victoria en Valencia, algo que no parecía probable el martes porque el Power pareció quedar tocado. Pero lejos de eso, los de Pesic salieron con la mentalidad que les otorga un técnico capaz, sensato, veterano. Qué diferencia si miras los dos banquillos, ahora. Porque evidentemente hace tres semanas hubiera sido distinto.
Sabía Pesic que las bajas de Claver y Augustine cierran muchas puertas, pero ayer se abrieron para los levantinos, solventando ese problema con defensa y con capacidad de sacrificio. Si tienes un problema intenta solventarlo con otras virtudes. El Power las tiene y, si están acertados, son un equipo temible. Cuidado, todavía peor que su rival, pero es que en baloncesto igualas los partidos si te lo propones.
Y el Madrid tendrá que rehacerse rápido. No ayuda en nada tener mañana un partido de ACB, porque seguramente los jugadores estarán deseando que llegue el martes. Si pudieran aplazar ese patido casero (mañana, 18.00 h ante Gran Canaria) lo harían. Falló ayer concentración en momentos clave. El Madrid jugó para ponerse once arriba a siete minutos del final del tercer cuarto (44-35). El Power se puso por delante en dos minutos con un monstruoso parcial de 0-11. Faltó en el Madrid determinación en algunos jugadores. Desesperante Velickovic sin ver aro, Tomic en la versión blanda, Mirotic, aceptable pero sin llegar a los límites del martes. Sólo Llull, autor de unos insuficientes 18 puntos. Pero quizá en Valencia sea referencia.
Como lo deberían ser los demás que ayer no parecieron estar. Prigioni, sólo algunos minutos, dominando el partido, con lo que es más frustrante para su equipo que no domine más, que no se haga dueño del partido durante gran parte de los minutos. Como se debería notar Molin más en los minutos decisivos donde el técnico sólo pide calma pero no aporta ninguna acción que se note de su cosecha, que tenga algún elemento táctico reconocible. Lo que digo, serán los jugadores los que se conjuren. Si es que, al final, se consigue el objetivo, algo básico para que este año sea algo, y no otro desastre.
miércoles, 23 de marzo de 2011
Estudiantes sale vivo de Croacia
Los colegiales pierden por nueve y tendrán que remontar en Madrid, el miércoles que viene / Llegaron a ganar por 17 pero también a perder por 16
ZAGREB 90 - 81 ASEFA ESTUDIANTES
En un partido que has ido ganando por 17 puntos y que también has ido perdiendo por 16, no te queda más remedio que dar bueno perder por nueve. Es cierto que Asefa Estudiantes ha rozado la perfección a finales del primer cuarto y durante casi todo el segundo, pero ha rondado el abismo en un tercer periodo infame, propio de un equipo preso de la ansiedad y al que la presión le afecta negativamente.
El conjunto colegial ha arreglado el desaguisado en un final de partido aseadito y ha cedido 90-81 en la complicada cancha de Cevedita Zagreb. El resultado es remontable dentro de siete días en un Vistalegre que rozará el lleno y allí tienen que congregarse todos los estudiantiles pues el premio es muy jugoso. Jugar la Final Four de Treviso el 16 y el 17 de abril y, por qué no, soñar con la Euroliga (el campeón de esta Eurocup juega el máximo torneo el año que viene)
Este equipo que dirige desde el banco el mítico Aleksandar Petrovic, tiene su miga. Draper, Petrovic, Bazdaric. Todos ellos colosos tiradores, geniales penetradores y buscadores de espacios entre las defensas. Un bloque muy compacto que dará guerra en Madrid pero al que se le espera estudiar detenidamente en esta semana.
Porque pareció durante una parte del partido que el equipo madrileño no sabía contra quién jugaba. Es cierto que ayudó mucho que los locales parecieran un equipo altamente batible en una primera parte para olvidar, pero no se debe obviar que las canchas croatas tienen un ambiente especial. Cuando los locales se empezaron a poner las pilas, Estudiantes supo entonces que no se debía confiar.
Demasiado tarde porque los de Casimiro encajaron un parcial de 29-.12 en el tercer cuarto, para olvidar. No defendía nadie, casi ningún jugador llegaba a puntear los triples, hasta seis en ese periodo, de los jugadores rivales. Un cuarto para evaluar y que no se puede volver a repetir en casa.
Al final unos buenos minutos de Oliver y de Gabriel permiten a Estudiantes seguir con vida en esta competición. Más caldeado que el ambiente de Zagreb estará, con toda seguridad, Vistalegre la semana que viene. Espera para la parroquia estudiantil volver a vivir lo que es una Final Four, algo que sólo conocieron los míticos Azofra, Herreros, Winslow, Pinone y Orenga. Aquello era la Copa de Europa, 1992 y Estambul. Otros tiempos, pero para las mismas sensaciones. Luego los del Ramiro jugaron una Final de Korac en 1999 y la perdieron ante el Barça. El miércoles espera Treviso y una Final Four de altura. Para eso quedan 40 minutos y escalar hasta remontar 9 puntos. Confiemos.
ZAGREB 90 - 81 ASEFA ESTUDIANTES
En un partido que has ido ganando por 17 puntos y que también has ido perdiendo por 16, no te queda más remedio que dar bueno perder por nueve. Es cierto que Asefa Estudiantes ha rozado la perfección a finales del primer cuarto y durante casi todo el segundo, pero ha rondado el abismo en un tercer periodo infame, propio de un equipo preso de la ansiedad y al que la presión le afecta negativamente.
El conjunto colegial ha arreglado el desaguisado en un final de partido aseadito y ha cedido 90-81 en la complicada cancha de Cevedita Zagreb. El resultado es remontable dentro de siete días en un Vistalegre que rozará el lleno y allí tienen que congregarse todos los estudiantiles pues el premio es muy jugoso. Jugar la Final Four de Treviso el 16 y el 17 de abril y, por qué no, soñar con la Euroliga (el campeón de esta Eurocup juega el máximo torneo el año que viene)
Este equipo que dirige desde el banco el mítico Aleksandar Petrovic, tiene su miga. Draper, Petrovic, Bazdaric. Todos ellos colosos tiradores, geniales penetradores y buscadores de espacios entre las defensas. Un bloque muy compacto que dará guerra en Madrid pero al que se le espera estudiar detenidamente en esta semana.
Porque pareció durante una parte del partido que el equipo madrileño no sabía contra quién jugaba. Es cierto que ayudó mucho que los locales parecieran un equipo altamente batible en una primera parte para olvidar, pero no se debe obviar que las canchas croatas tienen un ambiente especial. Cuando los locales se empezaron a poner las pilas, Estudiantes supo entonces que no se debía confiar.
Demasiado tarde porque los de Casimiro encajaron un parcial de 29-.12 en el tercer cuarto, para olvidar. No defendía nadie, casi ningún jugador llegaba a puntear los triples, hasta seis en ese periodo, de los jugadores rivales. Un cuarto para evaluar y que no se puede volver a repetir en casa.
Al final unos buenos minutos de Oliver y de Gabriel permiten a Estudiantes seguir con vida en esta competición. Más caldeado que el ambiente de Zagreb estará, con toda seguridad, Vistalegre la semana que viene. Espera para la parroquia estudiantil volver a vivir lo que es una Final Four, algo que sólo conocieron los míticos Azofra, Herreros, Winslow, Pinone y Orenga. Aquello era la Copa de Europa, 1992 y Estambul. Otros tiempos, pero para las mismas sensaciones. Luego los del Ramiro jugaron una Final de Korac en 1999 y la perdieron ante el Barça. El miércoles espera Treviso y una Final Four de altura. Para eso quedan 40 minutos y escalar hasta remontar 9 puntos. Confiemos.
Un canto a la intensidad
El Madrid vence al Power, en un partido muy igualado, gracias al rebote y a un final magistral de Mirotic / Las bajas de Claver y Augustine, claves en los valencianos / Mañana segundo partido
PRMER PARTIDO. REAL MADRID 71 - 65 POWER VALENCIA.
Se armó de valor y quiso ser el protagonista. Cuando podía lanzar de dos para matar el partido y ratificar la victoria del Madrid, lo hizo de tres con el consiguiente riesgo y nerviosismo en la Caja Mágica, pero Nikola Mirotic acertó y puso el 69-65 en el marcador. Quedaban 19 segundos. Una estrella emergente, cada día más asentada, nace en un partido de Euroliga para enmarcar.
Luego Power Valencia ya no pudo hacer nada. El lanzamiento precipitado de Rafa Martínez es resultado de una angustia llevada hasta el extremo. Los levantinos pudieron ganar el encuentro pero se van con la derrota y con la sensación de que, aunque aún pueden ganar en Madrid (la serie sigue mañana, 20.45 h) les han dado un golpe muy importante..
No fue un partido grande de calidad, pero en basket se ven habitualmente estas demostraciones. Más defensa que ataque. Más tensión que acierto, pero un gran partido de baloncesto. Para los amantes de este deporte el de ayer en cancha madridista fue un canto a esos duelos tremendos de los ochenta y noventa donde el Madrid es favorito y donde la afición juega un papel muy importante. Este ambiente no lo hubo nunca en la Caja Mágica y se agradece.
Un partido de tirones donde el Madrid se fue pronto en el marcador (14-5, 19-12) pero el Power supo neutralizar (20-18 al final del primer cuarto, 33-32 al descanso). Más de lo mismo en un muy tenso tercer cuarto donde los de Pesic tuvieron la máxima en el marcador (45-49). La reacción del Madrid en esos minutos finales fue clave. 7-0 de parcial con un triple tremendo de Carlos Suárez. 52-49.
Y un último cuarto de ensueño, típico de Euroliga. Un cuarto donde se vieron las carencias del Madrid en ataque cuando el equipo rival aprieta un poco en defensa, los fallos de concentración de Power que le impidieron irse arriba en el marcador. Un cuarto donde se vio a dos jugadores proyectos de estrellas, grandes en breve. Tomic con más que pulir que Mirotic. El croata se esfuma de los partidos pero tiene clase de sobra para volver. 2 puntos, 2 rebotes al descanso; 10 puntos y 5 rebotes en el último cuarto. Ese es Ante Tomic, blando, frio, incógnita a la vez que fuerte, serio, intenso cuando quiere. Por otra parte el serbio nacionalizado español quiere ser grande en esto del baloncesto. 7 puntos consecutivos en el último periodo incluido el magistral triple del final. Ya es una solución clara cuando algo no funciona y empezó la tempoirada siendo el jugador doce, que se iba a marchar de nuevo cedido, tras un gran campeonato de Europa sub-20 con España.
Sin querer ser despectivo con Molin hay qe decir que se vio a un Real Madrid enchufado hacia la Final Four y donde los jugadores se han conjurado. Da la sensación, con esto, que el entrenador tendrá poco que decir a partir de ahora. Da la impresión de que son los jugadores los que mandan en la cancha y eso con Messina no pasaba. Estos doce tipos (también Sergio, baja toda la serie, pero que ayer empujaba como el que más) tienen en la cabeza llevar al equipo entre los cuatro mejores de Europa, algo que no pasa en la sección desde 1996. Y cuando a un deportista se le mete algo en la cabeza, no hay entrenador que le dé órdenes, que le diga cómo lo tiene que hacer. Lo hace y punto.
Mañana segundo partido de la serie y, si las estadísticas no engañan que lo hacen poco en esto del deporte, última oportunidad para Power porque irse 2-0 en contra a la Fonteta sería demasiado. Nadie remontó nunca ese resultado en Euroliga. Partiendo de la base que sólo tres equipos en 24 enfrentamientos ganaron con desventaja de campo. Al equipo de Pesic se le notan demasiado las bajas de Claver y Augustine. Ayer el Madrid cogió 16 rebotes más, muchos de ellos ofensivos. La baja de Sergio en los blancos es perfectamente cubierta por Prigioni y por Llull. Las bajas valencianas llenan de minutos a Rafa Martínez y quitan movilidad a todo el bloque. Son casi la sentencia para un Power que da la impresión de asfixia al final de los partidos. Algo muy duro en una serie de cinco partidos..
PRMER PARTIDO. REAL MADRID 71 - 65 POWER VALENCIA.
Se armó de valor y quiso ser el protagonista. Cuando podía lanzar de dos para matar el partido y ratificar la victoria del Madrid, lo hizo de tres con el consiguiente riesgo y nerviosismo en la Caja Mágica, pero Nikola Mirotic acertó y puso el 69-65 en el marcador. Quedaban 19 segundos. Una estrella emergente, cada día más asentada, nace en un partido de Euroliga para enmarcar.
Luego Power Valencia ya no pudo hacer nada. El lanzamiento precipitado de Rafa Martínez es resultado de una angustia llevada hasta el extremo. Los levantinos pudieron ganar el encuentro pero se van con la derrota y con la sensación de que, aunque aún pueden ganar en Madrid (la serie sigue mañana, 20.45 h) les han dado un golpe muy importante..
No fue un partido grande de calidad, pero en basket se ven habitualmente estas demostraciones. Más defensa que ataque. Más tensión que acierto, pero un gran partido de baloncesto. Para los amantes de este deporte el de ayer en cancha madridista fue un canto a esos duelos tremendos de los ochenta y noventa donde el Madrid es favorito y donde la afición juega un papel muy importante. Este ambiente no lo hubo nunca en la Caja Mágica y se agradece.
Un partido de tirones donde el Madrid se fue pronto en el marcador (14-5, 19-12) pero el Power supo neutralizar (20-18 al final del primer cuarto, 33-32 al descanso). Más de lo mismo en un muy tenso tercer cuarto donde los de Pesic tuvieron la máxima en el marcador (45-49). La reacción del Madrid en esos minutos finales fue clave. 7-0 de parcial con un triple tremendo de Carlos Suárez. 52-49.
Y un último cuarto de ensueño, típico de Euroliga. Un cuarto donde se vieron las carencias del Madrid en ataque cuando el equipo rival aprieta un poco en defensa, los fallos de concentración de Power que le impidieron irse arriba en el marcador. Un cuarto donde se vio a dos jugadores proyectos de estrellas, grandes en breve. Tomic con más que pulir que Mirotic. El croata se esfuma de los partidos pero tiene clase de sobra para volver. 2 puntos, 2 rebotes al descanso; 10 puntos y 5 rebotes en el último cuarto. Ese es Ante Tomic, blando, frio, incógnita a la vez que fuerte, serio, intenso cuando quiere. Por otra parte el serbio nacionalizado español quiere ser grande en esto del baloncesto. 7 puntos consecutivos en el último periodo incluido el magistral triple del final. Ya es una solución clara cuando algo no funciona y empezó la tempoirada siendo el jugador doce, que se iba a marchar de nuevo cedido, tras un gran campeonato de Europa sub-20 con España.
Sin querer ser despectivo con Molin hay qe decir que se vio a un Real Madrid enchufado hacia la Final Four y donde los jugadores se han conjurado. Da la sensación, con esto, que el entrenador tendrá poco que decir a partir de ahora. Da la impresión de que son los jugadores los que mandan en la cancha y eso con Messina no pasaba. Estos doce tipos (también Sergio, baja toda la serie, pero que ayer empujaba como el que más) tienen en la cabeza llevar al equipo entre los cuatro mejores de Europa, algo que no pasa en la sección desde 1996. Y cuando a un deportista se le mete algo en la cabeza, no hay entrenador que le dé órdenes, que le diga cómo lo tiene que hacer. Lo hace y punto.
Mañana segundo partido de la serie y, si las estadísticas no engañan que lo hacen poco en esto del deporte, última oportunidad para Power porque irse 2-0 en contra a la Fonteta sería demasiado. Nadie remontó nunca ese resultado en Euroliga. Partiendo de la base que sólo tres equipos en 24 enfrentamientos ganaron con desventaja de campo. Al equipo de Pesic se le notan demasiado las bajas de Claver y Augustine. Ayer el Madrid cogió 16 rebotes más, muchos de ellos ofensivos. La baja de Sergio en los blancos es perfectamente cubierta por Prigioni y por Llull. Las bajas valencianas llenan de minutos a Rafa Martínez y quitan movilidad a todo el bloque. Son casi la sentencia para un Power que da la impresión de asfixia al final de los partidos. Algo muy duro en una serie de cinco partidos..
martes, 22 de marzo de 2011
El Madrid cede en Málaga y el Barça se afianza
Si hace algunas semanas hablábamos de la humanidad del Barça, de la relativa relajación de la que estaban haciendo gala en las últimas jornadas ACB, esta semana lo tenemos que hacer de la vuelta al trabajo de la máquina blaugrana. Ha sido estar cerca los cuartos de final de Euroliga, durísimos ante Panatinaikos (la serie empieza hoy, 20.45 en el Palau) y machacar a un rival, es verdad que lejos de los tiempos añorados, como el Asefa Estudiantes. Cierto es que el equipo estudiantil iba con bajas a Barcelona y que está cerca, también para ellos, una eliminatoria europea como las que no se vivían en las carnes colegiales desde 2003.
El Barça aplastó sin miramientos al Estudiantes y, al día siguiente, el Madrid le entregó la primera plaza. Porque los de Molin perdieron en Málaga y se situan a dos victorias del Barça. Quedan ocho para que esto termine y las opciones son mínimas. El del Martín Carpena fue un partido malo, de pocos puntos, pero soberbio en emoción. Cuando nadie daba un duro por Unicaja, los malagueños fuerzan una prórroga casi imposible. Empate a 57. Cuando nadie daba nada porque los triples decidieran el partido, van los dos equipos y anotan seis en el tiempo extra, cuatro consecutivos. Antes del esplendor exterior, Unicaja tenía 2/17 y el Madrid, 3/18. Así es el basket. Y un canastón de McCintyre decide un partido loco, en el que el triple de Prigioni debería haber sido el ganador. El argentino tiró a cuatro segundos, pero al americano acertó sobre la bocina.
Seguimos muy atentos a Power y a Caja Laboral que se disputarán el tercer puesto. Los dos ganaron en la jornada de este fin de semana y ninguno de ellos tiene pinta de acercarse al Madrid por la segunda plaza. Como el Barça, estos tres equipos juegan también Euroliga. Hay duelo directo entre madrileños y valencianos y un Caja Laboral-Maccabi que se me antoja incierto. Mira que si metemos tres equipos en la Final Four....
Ganó también Blancos de Rueda que sigue quinto y que, ahora, tiene poca pinta de resbalar y ceder esa plaza. Claro que es complicado continuar hasta el final, pero no hace mucho les veíamos cansados y ganaron desde entonces a Madrid, Lagun Aro y Meridiano, este a domicilio por lo que continuan con una buena posición para ser quintos.
Las últimas derrotas de Meridiano son las que están dando algo de emoción a la zona de descenso porque de no ser así, diríamos hace semanas que Granada y Menorca están condenados, pero los levantinos sólo tienen dos victorias de diferencia. Algunos dicen que suficientes para administrar en ocho jornadas pero peores cosas se han visto en esta Liga. Los nazaríes perdieron un partido clave, en casa, ante Manresa, y los de Paco Olmos llevan una racha infame que les condenará, salvo milagro, a volver a la Liga LEB.
Otro día nos extendemos pero he de decir que me deja con la boca abierta la temporada del Cai, ahora mismo a dos victorias del play off. Y es que entre el 7ª (Unicaja) y el 12º, los maños, hay dos victorias. Está apasionante este tramo final
El Barça aplastó sin miramientos al Estudiantes y, al día siguiente, el Madrid le entregó la primera plaza. Porque los de Molin perdieron en Málaga y se situan a dos victorias del Barça. Quedan ocho para que esto termine y las opciones son mínimas. El del Martín Carpena fue un partido malo, de pocos puntos, pero soberbio en emoción. Cuando nadie daba un duro por Unicaja, los malagueños fuerzan una prórroga casi imposible. Empate a 57. Cuando nadie daba nada porque los triples decidieran el partido, van los dos equipos y anotan seis en el tiempo extra, cuatro consecutivos. Antes del esplendor exterior, Unicaja tenía 2/17 y el Madrid, 3/18. Así es el basket. Y un canastón de McCintyre decide un partido loco, en el que el triple de Prigioni debería haber sido el ganador. El argentino tiró a cuatro segundos, pero al americano acertó sobre la bocina.
Seguimos muy atentos a Power y a Caja Laboral que se disputarán el tercer puesto. Los dos ganaron en la jornada de este fin de semana y ninguno de ellos tiene pinta de acercarse al Madrid por la segunda plaza. Como el Barça, estos tres equipos juegan también Euroliga. Hay duelo directo entre madrileños y valencianos y un Caja Laboral-Maccabi que se me antoja incierto. Mira que si metemos tres equipos en la Final Four....
Ganó también Blancos de Rueda que sigue quinto y que, ahora, tiene poca pinta de resbalar y ceder esa plaza. Claro que es complicado continuar hasta el final, pero no hace mucho les veíamos cansados y ganaron desde entonces a Madrid, Lagun Aro y Meridiano, este a domicilio por lo que continuan con una buena posición para ser quintos.
Las últimas derrotas de Meridiano son las que están dando algo de emoción a la zona de descenso porque de no ser así, diríamos hace semanas que Granada y Menorca están condenados, pero los levantinos sólo tienen dos victorias de diferencia. Algunos dicen que suficientes para administrar en ocho jornadas pero peores cosas se han visto en esta Liga. Los nazaríes perdieron un partido clave, en casa, ante Manresa, y los de Paco Olmos llevan una racha infame que les condenará, salvo milagro, a volver a la Liga LEB.
Otro día nos extendemos pero he de decir que me deja con la boca abierta la temporada del Cai, ahora mismo a dos victorias del play off. Y es que entre el 7ª (Unicaja) y el 12º, los maños, hay dos victorias. Está apasionante este tramo final
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