viernes, 8 de abril de 2016

El Madrid siempre revive

Para algo es el actual campeón de Europa y para algo consiguió ganar todo lo ganable el año pasado. Por algo es el Real Madrid, la sección más laureada de Europa en el mundo del baloncesto y el equipo que se presenta en los cuartos de final de la Euroliga cuando nadie contaba ya con ellos. Cuando todos le daban por muerto renació este Real Madrid que pide permiso para permanecer en el cetro europeo. 

Volvió a la vida este equipo ganando esos partidos trascendentales que tanto le gustan en su historia. Cuando quedaban tres encuentros para terminar la primera fase y sólo valía ganar los tres envites, fue el Madrid y los ganó. Al Fenerbahce, su rival ahora, en Munich al Bayern y al Estrasburgo en el Barclaycard Center. Cuando no se podía permitir un fallo más, ganó al Khimki en este Top 16 con un partido completo, sin fisuras y apretando en defensa, un aspecto que se va a exigir ahora, en esta fase de la temporada, más que nunca. 

Tiene este Madrid a tiro una nueva presencia en la Final Four, esa cita a la que dejó de acudir 18 años seguidos pero a la que volvió en 2011, se ausentó en 2012 y fue un invitado fijo desde 2013. Eso sí, tiene a tiro viajar a Berlín del 13 al 15 de mayo pero la empresa no va a ser fácil. El Fenerbahce de Zeljko Obradovic, el mejor equipo por resultados de la competición y su rival en semifinales el año pasado, será el enemigo. Y es un enemigo público que da miedo. 

Es verdad que algo menos sin Jan Vesely. La estrella checa sufrió el pasado 27 de marzo una lesión en el tendón de Aquiles en Liga turca, ante el Karsiyaka y los médicos aseguran que no habrá que pasar por quirófano, pero el periodo de baja se estima en seis semanas. Imposible llegar a la eliminatoria. Obradovic ya no se lamenta y asume que habrá de jugar sin el versátil jugador. Una especie, la del alero alto, casi en extinción en Europa. El bueno de Zeljo lo asume y ya prepara alguna estrategia. 

Es cierto que el temor se ha trasladado de barrio. El Madrid jugará en Estambul con respeto, quizá partiendo con algo de retraso en la carrera del favoritismo en esta eliminatoria, un poquito instalado en el bando otomano. Pero es el actual campeón de Europa. No estarán muy contentos, seguro, en el rival, con el duelo ante el Madrid. Hacer una Euroliga excelente para mirar a la cara al campeón de Europa a las primeras de cambio no debe hacer gracia.

miércoles, 24 de febrero de 2016

Laso y un vistazo atrás

Me imagino que saldrán ahora algunos críticos a Pablo Laso porque en estas cosas nunca llueve a gusto de todos. Que si el técnico vitoriano ganó cinco títulos el año pasado, pues no vale, no es suficiente. Que si Laso ha ganado desde que está en el equipo, mínimo un título por año (Copa 2012, Liga 2013, Copa 2014 y el repoker del año pasado) pues parece que tampoco vale.

Deben echar de menos los tiempos macabros de una sección olvidada por todos no hace ni cuatro años en tiempos del gran Ettore Messina. que en el empeño de instalar su estilo casi tira por el desagüe tiempos de bonanza en el baloncesto madridista. Un deporte que empezaba a resurgir cuando el italiano llegó y que casi se entierra con el transalpino en el banquillo. Quede dicho que es uno de los mejores técnicos de Europa, demostrado, pero que no cuajó en el equipo blanco está más claro que el agua.

 Una sección con título de Liga en 2000 con Scariolo en el banco, un peregrinar por el desierto de 2001 a 2004, pasando por una canasta milagrosa de Herreros en aquel inolvidable partido en Vitoria en junio de 2005. Otra bajada a los infiernos y un resurgir en forma de doblete con Joan Plaza en 2007 (Liga y Uleb Cup). Hasta que llegó Messina y ahí pudo acabarse todo. Una aparición en la Final Four 18 años después (2011) con su segundo, ese italiano malhumorado y olvidable llamado Lele Molin. Fue un espejismo. Pero Laso acudió al rescate. La historia tiene memoria siempre porque permanece todo en los libros, es irrefutable. Y en estos cuatro años el baloncesto madridista es otro, igual al de aquellos maravillosos 60, 70 y 80.

Y ahora queda lo peor, que para el Madrid es defender título en Liga y Euroliga. Cuartos en el torneo casero y compitiendo en un terrible Top 16. pero ¿quién descarta a este Madrid, aunque tenga una posición no idónea antes de los play off?. El resurgir de este equipo, de esta sección, pasa por el carácter que ha impulsado Laso, en el juego atrevido, desafiante que propone el vasco. Es un entrenador con reacción desde el banco, con ímpetu. Adecuado para este proyecto. Respetando todas las opiniones y respetando a los críticos, pero ser crítico con el vencedor siempre es desaconsejable. Por el mero hecho de que, eso, las victorias, los logros, son lo que dan sentido a una trayectoria deportiva. Lo demás, farsa.

viernes, 18 de septiembre de 2015

Pau Gasol es la vida




 El pívot catalán devora a Francia con un partido histórico (40 puntos, 8 rebotes) / España se mete en la final del Eurobasket y saca billete para los Juegos



ESPAÑA 80 - 75 FRANCIA (66-66)
Pau Gasol es la vida de la selección española de baloncesto. Es nuestra vida. A él nos encomendamos cuando un partido es brusco, feo, complicado. A él le rendimos pleitesía cuando una y otra vez está, se le espera y acude a la cita. A él le vamos a hacer un monumento porque, con 35 años, Gasol ha llevado a esta selección a la gran final del Eurobasket. El domingo ante Serbia o Lituania pasará lo que tenga que pasar, pero España está en los Juegos Olímpicos, auténtico objetivo aparte de la medalla, una más, la quinta consecutiva de esta generación impresionante. La octava en nueve campeonatos, una barbaridad.
         No importó que ayer fuera Francia, el rival, fuera Lille la ciudad. Fueran 25.000 almas gritándote en contra, fueran unos árbitros más bien caseros. No importa que ayer España estuviera perdiendo por once 11 a quince minutos del final del partido (51 – 40), por ocho, a seis y minutos y medio del bocinazo final (60 – 52). No importó que a Francia le entraran buena parte de sus tiros durante todo el encuentro. Pau Gasol se echó a las espaldas a este puñado de guerreros y anotó 40 puntos y cogió 9 rebotes. Lanzó 37 veces a canasta, 19 de dos (anotados 12), 18 desde la línea de personal (16 con éxito). Lo que viene a ser una dictadura de partido. Excelso
         Claro que tiene que ver la defensa en zona ordenada por Scariolo en un momento crucial del último periodo, con ocho arriba para los galos. Tiene que ver la entrada de Chacho en momentos decisivos (espléndido su final de primer cuarto, no menos buenas sus decisiones en el tramo final del partido y de la prórroga). Importante fue también Felipe. Entre los tres se puede resumir un partido tremendo para la historia de España, un día en el que no estuvieron tan atinados otros compañeros. Se puede ganar con esto. Claro.
         Fue un primer cuarto dominado por Francia, un segundo por España y un tercero nefasto, de nuevo, para nuestros intereses. Un periodo en el que peligró seriamente el partido. Agonizaba España con el triple de Fournier (51 – 40). Más con la estacada de Gelabale (54 – 44). Lo maquilló algo la selección dejando el choque en ocho puntos (56 – 48).
         El periodo final fue heroico, digno de la mejor historia de este deporte. España se aplicó en defensa y apretó el marcador (57 – 52) cortado todo por un triple majestuoso de De Colo con Felipe delante. Pero a partir de ahí todo cambió. La defensa ordenada por Scariolo fue interpretada por sus pupilos con fiereza y absoluta devoción. A España le iba la vida en el empeño. Cargó de faltas a los franceses y cargó el juego hacia Gasol. La selección recortaba puntos a una velocidad de vértigo y se puso a tres (61 – 58), luego a uno, luego por delante y después tres arriba. Poco a poco iba minando Francia en su potencial, en su peligro jugando como local. Las 25.000 gargantas se callaron de repente con los dos tiros libres anotados por Chacho (63 – 66) con 17 segundos por jugar.
         Entonces llegó Batum y volvió a enardecer a las masas. Triple rocambolesco nada más recibir de banda, imposible atajarlo para España, imposible siquiera forzar la falta. La última jugada del partido fue una personal a Gasol, ignorada por los árbitros. Prórroga.
         La tensión, entonces se apoderó de todos delante del televisor, pero no del banquillo y de los jugadores. De nuevo el momento crítico. 75 – 72 con minuto y medio de por medio. Dos tiros de Gasol y defensa de miedo de la selección, que roba y se pone por delante. A Francia se le agarrota todo y España parece moverse bien en la espesura rival. Aprovecha la selección la coyuntura y plantea el mismo final que cinco minutos atrás. Tres arriba y posesión rival.
         La permisividad arbitral permite que Francia lance tres tiros en una acción dudosa. Pero Batum, un seguro de vida, falla los tres, como antes Parker había fallado dos. Este deporte no te deja de deparar sorpresas. Con el rebote en la mano, España machaca la última bola, la del billete a los Juegos, la que da acceso a la puerta de la gloria. Abrirla de par en par será cuestión de otro gran partido. Imposible dudar que será así, con esta gente en la cancha. Inmensos.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

España llama a la puerta



La selección se impone a Grecia y consigue el pase a semis, una costumbre los últimos 16 años / Francia rival el jueves con todo el público a favor

ESPAÑA 73 - 71 GRECIA

De repente la puerta se abrió de par en par. Sonó la bocina final y Scariolo se quitó el sudor. Había costado, se había sufrido lo indecible en un partido tremendo de cuartos de final, en una épica del deporte, pero España estaba en semifinales. La costumbre de los últimos 16 años, desde aquel 1 de julio de 1999, en el que Jasikevicius fallara un tiro a dos segundos del final y, como ayer, España venciera de dos puntos, aquella ocasión a Lituania. Desde entonces no fallamos a la cita. Siempre en semifinales, luchando por medallas, acostumbrando al aficionado a dos días últimos de infarto, en el campeonato.
         Ya estar en cuartos, vista la igualdad del Eurobasket, era cumplir medianamente el objetivo. Siempre quieres ir a más y España lo quiso desde el principio. Rudy y Pau algo tocados, más el mallorquín, aunque estuvo 19 minutos en cancha, sólo lanzó dos tiros. Pau, aún tocado, está inmenso, viviendo una segunda juventud. 29 puntos, 9 rebotes. Un escándalo.
         Empezó España con ritmo (6-0) y lo mantuvo en el primer cuarto, pero sobre todo en el segundo, donde marcó ya diferencias (33-25, 39-30). Fue en el tercer periodo cuando se torció la cosa. Alternó Katsikaris una defensa en zona con otra individual press que evitó correr a España. Estaban acertados Antetokoumpo, una bestia de la naturaleza, inmenso el jugador de los Bucks, estaba bien Calathes, Printezis, la dirección de Spanoulis que maneja el partido, lo domina. Incluso convivió la selección con la permisividad de los colegiados Belosevic y Lamonica con los helenos. Grecia se puso por delante con canasta de Printezis y sacó la guadaña con un triple de Calathes (42- 47), la máxima ventaja griega en el partido.
         Aguantó España como pudo. Con Mirotic en plan estrella, con Felipe espléndido de nuevo, con dirección segura esta vez de Chacho. Con un buen Llull y… con Claver. Ya no se le esperaba al valenciano pero apareció con aportaciones de hormiguita, pero muy válidas para el bloque. Sólo dos puntos, pero ocho rebotes majestuosos, cinco de ellos en el último cuarto.
         Periodo al que llegó España abajo (55-57) pero en el que se conjuró, como el otro día ante Turquía. Apretó atrás tres jugadas seguidas. Canasta de Felipe, robo y mate de Mirotic, canasta de Chacho. España en plan jerárquico, mandando en el partido (62- 57). Sólo Antetokoumpo mantenía a Grecia, una canasta en juego helena en seis minutos de cuarto. Lo volvía a conseguir la selección. La defensa gana los partidos.
         Sólo unos despistes finales y el acierto griego pusieron el partido algo espinoso. Mirotic y Chacho seguros en los tiros libres nos sacaron del atolladero. Un triple rival a cuatro segundos ponía un inquietante 72 – 71. A dos segundos falta sobre Gasol que solo anota un tiro, pero obliga a Grecia a lanzar desde mediocampo. Hubiera sido demasiado cruel, pero al aficionado se le pasó todo por la cabeza cuando ese tiro sobre voló el Lille Arena para estrellarse contra la tabla. Afortunadamente hay que sufrir para contar todo esto. El jueves ante Francia, más de lo mismo, pero ya con otra cara. La de haber cumplido en un Eurobasket terrible de igualdad, un torneo que te pudo echar hace seis días con el mayor de los fracasos a la espalda y que te puede entregar la gloria el domingo por la noche. Qué cosas.  

sábado, 12 de septiembre de 2015

España salva una trampa



 La selección vence a Polonia tras un extraordinario último cuarto donde la defensa fue la clave / Grecia, rival en cuartos para pensar en lo más grande

ESPAÑA 80 - 66 POLONIA

Cruzó España la línea que delimita en este Eurobasket el fracaso, de lo esperado. Fracaso hubiera sido claudicar ante Alemania el otro día en ese final de infarto. El base germano Schroeder nos dio una vida extra al fallar el tiro libre cuando España se temía lo peor en este torneo. Fracaso hubiera sido también perder ante Polonia en el partido de octavos, una selección a la que dimos vida desde el bando español durante tres cuartos irregulares, pero a la que España finiquitó con una extraordinaria defensa en el último periodo. Los cuartos de final era lo mínimo, luchar por el preolímpico (siete puestos de ocho) y situarse a las puertas de las semifinales. Era lo deseado para empezar de cero, como empezaremos el martes ante una Grecia de aúpa, auténtico toro que hay que lidiar.
         Dijo Scariolo antes de empezar el periodo decisivo que el partido lo iban a ganar desde la defensa. Eso es lo que hizo el combinado nacional en un último cuarto intenso que combinó acierto desde fuera, defensa, intensidad y velocidad. Polonia anotó la primera canasta en juegó a 4.46 para el final. España mordía. Un triple de Chacho puso siete arriba a la selección (62- 55), otro de Gasol, diez (66-56), finiquitó uno del propio Pau a 3.57 (74 – 59).
         Pero los tres primeros cuartos, sobre todo el segundo y tercero, no habían sido cómodos. España consiguió ganar el primero pero perdió los siguientes. Bajó un tanto en defensa en el tercer cuarto,  Titubeó un poco con el balón en las manos en ese parcial. Polonia se lo creía, pero era más por demérito español que por acierto contrario. Jugó Polonia con tres arriba para conseguir una ventaja inquietante antes del acto final pero erró Slaughter un triple. Anotó Mirotic canasta más adicional y España empató el partido. Ahí respiró Scariolo.
         Fue el día de la segunda unidad. Bien San Emeterio, Pau Ribas, muy aseado Claver, quizá el mejor partido en el campeonato. Fue el día de la baja de Rudy, duda para el martes aunque forzará y fue el día de Pau Gasol, ya habitual. 30 puntos para el de Sant Boi, inmenso en este Europeo, viendo en el horizonte los Juegos, los últimos de su vida, quizá el último servicio a la selección del genial jugador.
         Ahora Grecia en cuartos. Nada es previsible. Ni los que dicen que es favorita clara la selección helena ni los que nos dan a nosotros como ganadores. Son tres días larguísimos, que te harán pensar en consecuencias de pasar y no pasar. Tres días para comerse la cabeza, mentales, psicológicos. Si gana España la puerta se abrirá de par en par. Una derrota cortaría un poco la ilusión y marcaría, quizá, el inicio de un cambio de ciclo. Desde 1997 no se cae España en cuartos de final de un Eurobasket (1997, en Badalona ante Rusia). Desde entonces tres semifinales (2001, 2005, 2013) y cinco finales (1999, 2003, 2007, 2009 y 2011) con dos títulos conseguidos. Esta es la historia. Objetiva. Creer sólo es cuestión de cada uno.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

La importancia de volver a ser nosotros mismos



Todos los internacionales reconocen que hay que abstraerse del terrible ambiente que hoy habrá en el Merceedes Benz Arena de Berlín / España, a cara o cruz en este campeonato ante Alemania tras la victoria ayer ante Islandia


Te recorre un sudor frío cuando piensas en el ambiente del Mercedes Benz Arena en el partido que Alemania y España van a disputar con el pase a octavos de final en juego. Esas cosas que tienen estos campeonatos. Ganar te puede llevar a la segunda plaza, lo normal es que te lleve a la tercera pero nunca te dejará fuera. Perder es quedarte con cara de tonto, irte para casa. El tobogán de sensaciones que experimentará España en la tarde de este jueves será colosal. De la esperanza a la ruina, de seguir vivos a morir antes de lo pensado, a fracasar en el intento.

         La victoria ante Islandia fue balsámica de nuevo tras la decepción ante Italia. Como con Turquía después de Serbia, pero más avanzado ya el campeonato y con ese regusto de que se sigue sin hacer algo bien. El partido ante los islandeses fue bueno en líneas generales, no excelente, no nos equivoquemos. La primera parte sirvió para volver a mostrarnos esa España timorata, esa que no queremos ver más. Esa que si, por un casual, aparece en esta final en Berlín ante los locales, servirá para seguramente despedir a los nuestros en este Eurobasket.

         Volvió España a mostrar esas dudas impensables hace un mes. Esas acciones que no terminan de ser comprensibles. Mala defensa, mal cierre del rebote, mala dirección. Chacho se metió en el partido sólo en la segunda parte como Llull, pero necesitamos más de ellos. Como necesitamos más de Rudy, exculpado en parte por la espalda, pero ávidos de su jerarquía y de su magia. Tampoco valen los minutos de Hernangomez, Aguilar, Claver y Vives, cuando el partido estaba ya decidido. Faltaría más que fueran malos minutos, claro que cumplieron pero la rotación sigue siendo de ocho jugadores y ante Alemania será así también.

         Por ejemplo probó Scariolo varias defensas que tendrá que alternar ante los germanos, en especial, con Nowitzki en cancha, es decir 35 de los 40 minutos de cada partido. La defensa individual alternando el dos contra uno. En zona cuando Alemania abuse del pase al poste bajo sobre el genial jugador de los Mavericks. Cambios constantes en esa partida de ajedrez que jugarán Scariolo y Flemming en esa ardua tarea de adivinar constantemente lo que hace o va a hacer tu rival.

         No nos ha salido mal la defensa en zona en este campeonato. Han alternado en muchas fases de los partidos pero me ha parecido que lográbamos bastantes buenas defensas con esa 2-3. Ante Italia, por ejemplo, salió a veces y otras no, pero las que no salió fue por no llegar en el último instante a puntear el tiro de Belinelli o Galinari. Con entrenamiento eso se corrige y se llega a conseguir. Es cuestión de práctica. Ante Alemania podría ser una muy buena idea esa defensa porque el base Schroeder no es un jugador paciente y se desespera en ataques lentos. Que metan pocos balones dentro a Pleiss, peligroso abajo. Lo que no tiene que hacer Alemania es correr y cuanto peor día pueda tener el genio, aunque esto es difícil, mejor. La defensa del pick and roll se antoja muy importante en el partido decisivo de esta tarde porque Pleiss bloquea muy bien y habrá que estar atentos a todos esos cortes.

         Todo esto son conjeturas que se pueden cumplir o hacerse trizas por algún elemento externo impredecible. Lo que sí que es seguro es que 12.000 gargantas cantarán a favor de Alemania como en aquel Eurobasket de 1993 en Munich y aquella canasta del malogrado Welp. No quiero ni recordar que esa acción acabó con la España de Lolo Sainz en casa y los germanos camino entonces de las semifinales.

         Para estas horas los cálculos nos dicen sin ningún tipo de duda que ser tercero será mejor que ser segundo. Si eres tercero de grupo, Israel en octavos y, posiblemente Lituania, si no es República Checa, en cuartos. No parece un camino insalvable y además no te cruzaría con Francia y Grecia hasta la final. Sin embargo ser segundos te mide a Finlandia en octavos, igual de asequible, pero te cruza con Grecia en los cuartos de final. Lo malo de todo es que los cálculos no se pueden hacer al situar la FIBA nuestro partido el segundo de la jornada. Hagan lo que hagan Italia y Serbia antes, tú tienes que ir a ganar tu partido y será imposible elegir la posición.

         Que pase lo que pase, lo mejor es que siga escribiendo a partir del sábado. Será señal de que seguimos. Que hemos aguantado el tirón. Con más sudor de lo previsto pero dispuestos a todo.

        

        


martes, 8 de septiembre de 2015

España se desangra en defensa



 La selección pierde su segundo partido del Eurobasket víctima de una Italia muy acertada / Belinelli y Galinari anotan 27 y 29 puntos y ametrallan a España desde el exterior          


ESPAÑA 98 - 105 ITALIA
 
Se le fue el partido a España cuando volvió del descanso. La selección se desangró poco a poco viendo como a Belinelli y Galinari les iba la fiesta. En ese comienzo de la pesadilla que supuso la segunda parte, la selección encajó en tres minutos un parcial de 2-17. Del 45-42 al 47 – 59. A Italia le entraba todo, España se volvía loca, presa del pánico, ese que no nos va a abandonar en todo el campeonato. Porque esto se pone serio, sin peligro aparente de clasificación a octavos pero con síntomas de pasarlo muy mal.
         A partir de entonces fue a remolque la selección. Si acaso una esperanza leve tras triple de Mirotic y canasta de Rudy al contragolpe (63 – 67). Rotos los sueños enseguida con un triple de Belinelli y un dos más uno que Hernangomez concedió, maternal, ante Cusin,. 63- 73. Fin de cuarto, asalto definitivo con malas sensaciones.
         Esas mismas que se ratificaron en el último acto. Sólo se acercó España a siete puntos (68 – 75) y nunca más apareció en el partido. Pareció dimitir en algunas fases con una defensa de chiste, con la mirada, sin ánimo de estorbar. Como alma en pena veía la selección la ejecución total de dos asesinos en serie. Belinelli 27 puntos, Galinari 29. Una barbaridad.
         El 98 – 105 del final demuestra una cosa, que Italia jugó de maravilla, es verdad que muy acertado, quizá por encima de lo normal, pero jugó bastante mejor que España. La selección no puede permitir que le endosen 63 puntos en una parte. Eso no es permisible en todo campeonato digno.
         Y demuestra también algo no muy favorable, la irregularidad de este grupo que se permite dos partidos mediocres y uno de alto nivel. Un bloque en el que son importantes siete u ocho jugadores. Ante Italia ni Guillem Vives, ni Aguilar ni Claver tuvieron minutos, y Hernangomez y San Emeterio tuvieron pocos. Es lo que hay.
         No peligra la clasificación a octavos. Ante Islandia, de hecho, se estará matemáticamente en la siguiente ronda. No debemos permitirnos un tropiezo ante Alemania, letal el último día porque te condena a jugar ante Francia en octavos. Pensando en el futuro, algo que se debe hacer con reservas en este tipo de torneos, si somos terceros o segundos Israel, Polonia o Bosnia nos esperan y ese cruce no parece excesivamente complicado. Otro cantar serán, evidentemente, los cuartos.
         Para entonces y para el futuro más inmediato España debería pensar en ser más intenso en defensa. Los partidos perdidos encajó 80 y 105 puntos que son muchos. La selección debería morir atrás. Si no será difícil algo bueno en forma de metal en este Europeo y no digamos la plaza olímpica.
         Un grupo el nuestro que demuestra que Serbia es la más fuerte ahora y que Turquía va a dar guerra. Los cruces de este miércoles y jueves pueden ser muy duros. España está lejos del nivel deseado y eso ahora mismo le distancia más que le acerca del objetivo. Debe saber Scariolo, y lo sabe, que así no vamos mucho más allá de lo deseado. Las cosas, cuanto más claras mejor.